Juan Santana | Cuando todo sabemos, nadie sabe nada

En estos tiempos dónde todos sabemos todo y nadie sabe nada, muchas personas terminamos saturadas. Una sociedad dividida por motivos políticos y religiosos, por asuntos sociales y personales y por las típicas enfermedades cómo avariciela o egocentrismo, será muy difícil por no decir imposible qué esto jamás tenga solución.

Las personas qué estamos enganchadas a luchar por un mundo más limpio y a veces vemos documentales televisivos con toneladas de basuras en diferentes ríos del planeta, desde Madrid hasta Sudáfrica o Sudamérica, o incluso barrancos de Nuestras Islas Canarias, sufrimos con toda el Alma, con ganas de tirar la toalla, muchos se rinden, pero mientras nos queda una poca de moral seguiremos adelante con Todo el Amor del Mundo.

En una sociedad dividida por grupos políticos, qué son Empresarios con Empresas de Sociedades Ilimitadas haciendo lo qué les da la real gana, pero han llegado a desmoralizar a gran parte del planeta, también nos dan ganas de tirar la toalla. Todos sabemos todo, pero nuestros cerebros tienen una carga de información según dónde nacemos, cuando, cómo, con quién y con quiénes, por dicho motivo parecemos estar seguros de nuestros pensamientos, pero somos muy pocos quien confesamos el dolor interior.

Todos hemos sido arrastrados obligatoriamente y voluntariamente en muchos casos por el sistema de una sociedad absurda, dónde el Poder perdió el control y ahora el río moral, arrastra tantas mentiras, qué es nadar en contra, pero nadie dijo que fuera imposible intentarlo y descansar de vez en cuando por las diferentes orillas. Todo es normal desde la época cavernaria, pasando por todas las épocas, desde el imperio romano, hasta la época medieval y así hasta este momento, todo el presente es normal.

El futuro no existe, solamente existió el pasado, existe un presente y el futuro podemos imaginarnos cómo podría ser y seguro qué acertamos en algo, pero sin olvidar qué puede aparecer un coronavirus o cualquier sorpresa positiva o negativa obviamente. ¿Cómo puedes entrar en una rotonda y luego salir?. Destrabar la mente de las obsesiones negativas es la única forma.

Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá.

Por: Juan Santana.