Juan Santana | El futurista Aurelio de las Olivas y las chuchangas, desde El Palmar

En este mundo hay personas que están por encima de la maldad, parece que no conocen ese mundo de tóxicos, porque siempre tienen una actitud ante la Vida de la cuál muchos tenemos que aprender. Aurelio de las olivas, es una persona que cuando la escuchas un par de veces y habla muy poco, sientes el enganche y deseas encontrarte con él, aunque sea un par de veces a la semana. Muchos sabemos que las aceitunas desde hace muchísimo tiempo forman parte de las mesas españolas como parte de la dieta mediterránea por sus propiedades y sabor tan auténtico y original. Con su permiso comparto a Aurelio de las olivas, porque es un entendido de las aceitunas al cien por cien y tiene muy claro que son una fuente de hierro y sodio muy saludable y previenen enfermedades cardíacas por sus grasas insaturadas que ayudan a regular los niveles de colesterol y tienen vitaminas A y C que ayudan a mejorar nuestras defensas.

Aurelio comenta que existe una gran variedad de aceitunas rellenas, con más de 90 variedades de rellenos y su piel ayuda a curar quemaduras, restregándola como hacemos con las cremas o con el aloe vera. Son muy buenas para el intestino y no podemos olvidar que su origen es de Asia menor, pero comenzaron a extenderse por el mediterráneo hace 6000 años. Hay pruebas de que las aceitunas ya se consumían desde el siglo I y su aceite es como la música o el arte en general, porque une las culturas. De todas formas, Aurelio tiene algo muy especial que adivina el futuro con las chuchangas, un caracol de tierra que en época de hambre, nos alimentaba y escapábamos igual que con la leche de cabra y gofio. En algunas zonas de Canarias se conoce también con los nombres de caracol y chuchango, aunque muchos dicen chuchangas, un caracol de tierra muy pequeño con su concha muy dura y blanca. Una frase famosa es mandar a alguien a freír chuchangas, una expresión que se utiliza para despedir a alguien con mosqueo o buen rollo. Aurelio, lee el futuro con los chuchangos, los tira encima de la mesa y según los que caen hacia arriba o hacia abajo, pronostica el futuro e incluso adivinando el presente. Un máquina y cuando adivinó mi pasado, pregunté a Aurelio, ¿Cómo sabe usted tanto?, y respondió, “Por los chuchangos”. Estimado lector, gracias por regalar un poco de tiempo leyendo, el tesoro más valioso del ser humano, el tiempo pasa y jamás volverá. Gracias especialmente a Aurelio, por regalarnos y sorprendernos con su sabiduría.  .

Por: Juan Santana.

 

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