El consejero de Empleo, Educación y Juventud del Cabildo de Tenerife, Efraín Medina, recibió este sábado, 26 de septiembre de 2026, el premio anual que otorga la Fundación Centro Internacional para la Conservación del Patrimonio (CICOP). La entrega del galardón se llevó a cabo en el salón de actos de Las Pirámides de Güímar, un reconocimiento con el que la institución distingue a aquellas personalidades y entidades que contribuyen de manera ejemplar a la protección, conservación y difusión de las diversas expresiones del patrimonio cultural.
La elección de Medina para este galardón de trascendencia internacional responde a la estrategia continuada que se ha impulsado desde la corporación insular para rescatar las artes tradicionales, dinamizar la economía del sector artesanal y garantizar la transmisión de estos oficios patrimoniales a las futuras generaciones. La Fundación CICOP, que tiene su sede central en San Cristóbal de La Laguna, busca con estas entregas anuales dar visibilidad a las mejores prácticas en el ámbito del patrimonio tanto cultural como natural.
Durante la ceremonia, el responsable insular agradeció el reconocimiento, asumiéndolo como un homenaje colectivo dirigido a todos aquellos que trabajan diariamente por mantener viva la artesanía local. En su discurso, Medina argumentó que los oficios tradicionales trascienden el mero valor estético de las piezas, constituyendo un conjunto de técnicas, saberes y conocimientos heredados de generación en generación que forman una parte irrenunciable de la identidad cultural de la isla.
Para materializar este apoyo institucional, el consejero señaló como pieza clave a la Empresa Insular de Artesanía, cuya labor valoró como esencial de cara a respaldar a los trabajadores del sector, fomentar la formación continua y abrir nuevas vías para la comercialización de los productos. Como indicador del buen estado del sector, aportó el dato de que en este último año se ha incrementado el censo de artesanos y artesanas acreditados en Tenerife, lo que a su juicio demuestra el talento vigente y un futuro sólido para esta actividad económica.
Por último, el acto sirvió para repasar algunos de los principales hitos patrimoniales recientes, haciendo especial hincapié en la declaración de la técnica de la roseta como Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Inmaterial; un expediente que fue promovido conjuntamente por el Cabildo y el propio CICOP. Medina puso este encaje como ejemplo de la memoria y el saber hacer de los oficios, destacando el papel de colectivos como la Asociación de Hombres Roseteros y Tejedores de Tenerife a la hora de romper estereotipos. El consejero concluyó indicando que este premio supone un estímulo para lograr la proyección internacional de los encajes de la isla y asegurar que la juventud encuentre en el trabajo artesanal una verdadera oportunidad profesional, bajo la premisa de que proteger la artesanía equivale a proteger la propia identidad tinerfeña.






