El CEO Arona ha celebrado la II Carrera Solidaria por la Piel de Mariposa, una iniciativa que ha congregado a su comunidad educativa en una jornada de sensibilización sobre esta enfermedad rara y de promoción de valores como la empatía, el respeto y la inclusión.
Organizada por el propio centro, la actividad ha convertido el deporte en una herramienta para acercar al alumnado a la realidad de las personas que conviven con la epidermólisis bullosa, conocida como Piel de Mariposa. Se trata de una enfermedad genética poco frecuente que provoca una extrema fragilidad de la piel y que requiere cuidados especializados.
El centro educativo cuenta entre su alumnado con dos menores diagnosticados con esta enfermedad y dispone de personal de apoyo especializado y espacios adaptados para favorecer su bienestar y garantizar su participación en la vida escolar. Esta realidad otorga una especial relevancia a las iniciativas de sensibilización impulsadas por el CEO Arona, donde el conocimiento y la comprensión de las necesidades individuales de cada estudiante son fundamentales para fomentar una convivencia basada en el respeto y la inclusión.
La carrera solidaria ha permitido al alumnado compartir una experiencia que va más allá del deporte y que sirve para abordar cuestiones como la diversidad, la inclusión y el respeto a las diferencias. La jornada también busca acercar a los escolares a las dificultades que afrontan las personas con enfermedades poco frecuentes y concienciarlos sobre la importancia del apoyo de su entorno.
La iniciativa contribuye, además, a dar visibilidad a la labor de DEBRA Piel de Mariposa, una asociación que ofrece apoyo y acompañamiento a las personas afectadas por esta enfermedad y a sus familias, con el objetivo de mejorar su calidad de vida. Entre sus líneas de actuación figuran la información, el asesoramiento y la sensibilización social para favorecer un mayor conocimiento de la epidermólisis bullosa y de las necesidades de quienes conviven con ella.
Con esta segunda edición, el CEO Arona consolida la continuidad de una propuesta que combina educación, deporte y solidaridad. La actividad implica a toda la comunidad educativa en una experiencia que acerca al alumnado a una realidad poco conocida y refuerza la importancia de construir entornos escolares más inclusivos.




