El Ayuntamiento de Guía de Isora ha formalizado una modificación en el callejero de su casco histórico con el objetivo de conmemorar la contribución de dos figuras fundamentales en el desarrollo social y cultural de la localidad: la bibliotecaria Marisol Cejas Barreto y el médico Luis Cejas. Mediante esta resolución municipal, la hasta ahora conocida como calle Che Guevara pasará a llevar el nombre de la trabajadora municipal, mientras que la vía Salvador Allende se denominará a partir de ahora con el nombre del doctor.
Esta decisión institucional busca poner en valor el servicio prestado por ambos vecinos a lo largo de muchas décadas. Al respecto de este cambio de nomenclatura, la alcaldesa de Guía de Isora, Ana Dorta, ha detallado los motivos del consistorio explicando que “esta modificación en el callejero del municipio se produce para rendir tributo al legado de dos personas que han formado parte de la vida y el día a día de muchas generaciones de vecinos y vecinas”. Asimismo, la regidora ha añadido textualmente que ambos profesionales “permanecen en nuestra memoria colectiva y ahora también lo harán sobre el mapa del municipio”.

Las dos personas homenajeadas cuentan con un extenso historial de vinculación con el desarrollo cívico y humano de Guía de Isora. Por una parte, Marisol Cejas Barreto, quien actualmente ya se encuentra en situación de jubilación, desempeñó ininterrumpidamente durante décadas sus funciones como bibliotecaria municipal. La administración local ha fundamentado este reconocimiento permanente en su contribución constante a la promoción de la lectura, el impulso al acceso general al conocimiento y su destacada labor en el acompañamiento educativo y cultural de toda la ciudadanía. El Ayuntamiento sostiene que su grado de dedicación, su firme vocación de servicio público y su compromiso con la vida cultural isorana justifican plenamente este homenaje impreso en el mapa local.
Por otra parte, la vía dedicada al doctor Luis Cejas busca reconocer la labor de un profesional de la medicina que cuenta con una amplia y avalada trayectoria en el municipio. Durante sus décadas de ejercicio clínico, el doctor se consolidó como un estricto referente tanto a nivel profesional como en el ámbito humano para múltiples generaciones de vecinos y vecinas. Su inclusión en el callejero histórico responde al reconocimiento unánime por su cercanía en el trato diario, su innegable vocación sanitaria y su especial compromiso hacia la asistencia de aquellas personas más vulnerables, una serie de cualidades que le permitieron dejar una profunda huella en el seno de la ciudadanía isorana.





