La Consejería de Movilidad del Cabildo de Tenerife ha presentado a los representantes vecinales, empresariales y al Ayuntamiento de Arona sus planes para desatascar el núcleo de Los Cristianos. Sin embargo, la estrategia insular fía la solución estructural del problema a obras que aún se encuentran en fase de anteproyecto.
La consejera del área, Eulalia García, expuso dos líneas de actuación para atajar el histórico colapso de tráfico: por un lado, una intervención inminente en el enlace con la autopista TF-1 y, por otro, el macroproyecto del futuro intercambiador y el soterramiento de la Avenida de Chayofita. A pesar de la urgencia generada por el inminente desarrollo del Plan Parcial El Mojón, estas últimas y principales infraestructuras carecen hoy de un proyecto constructivo redactado y de cifras económicas definitivas para su licitación, todo ello después de encontrarse ambos suspendidos.
Una turboglorieta como única medida “a corto plazo”
La única actuación que presenta un horizonte de ejecución claro es la remodelación de la glorieta sur del enlace de Los Cristianos con la autopista del Sur (TF-1). El plan del Cabildo consiste en transformar la actual intersección en forma de hipódromo en una glorieta circular de mayor capacidad, alcanzando los 66 metros de diámetro exterior.

Esta infraestructura funcionará mediante señalización de turboglorieta y contará con nuevos ramales segregados, lo que permitirá canalizar los movimientos directos sin sobrecargar el anillo central.
Esta intervención, que incluye además la mejora del firme, el drenaje, la señalización y la seguridad vial general, supondrá un desembolso estimado de más de dos millones de euros y requerirá un plazo de ejecución de ocho meses.
Soterramiento y la estación
El grueso de la solución circulatoria recae sobre el futuro intercambiador de Los Cristianos y un complejo soterramiento viario asociado, cuyo diseño ha ido evolucionando respecto al planteamiento original para dar cabida al crecimiento urbanístico de la zona.
La obra central consistirá en deprimir la Avenida de Chayofita para que discurra bajo la glorieta de la Avenida Juan Carlos I y conecte de forma directa con la carretera TF-665. Para optimizar los flujos, se ha añadido una prolongación de esta vía soterrada hasta el entorno de la calle Pedregales, aislando así el tráfico habitual de Los Cristianos de los futuros movimientos internos que generará el ámbito de El Mojón.
El rediseño también contempla extender el paso inferior hacia la calle Hermano Pedro de Bethencourt para habilitar una posible conexión con la autopista y crear una salida adicional para toda la trama urbana.
En la superficie, la movilidad quedará ordenada en torno al nuevo intercambiador, que agrupará transporte público, taxis, zonas de parada rápida, aparcamiento rotacional y áreas peatonales para minimizar los conflictos actuales entre guaguas, viandantes y tráfico general.
El coste del rediseño: más dinero y plazos ampliados en los despachos
La necesidad de replantear los requisitos técnicos de la infraestructura ha obligado a la administración insular a tramitar una ampliación del contrato original. El Cabildo ha aprobado una modificación en la redacción del proyecto que incrementa la factura en 112.500 euros, elevando el gasto total de este trámite preliminar por encima de los 600.000 euros una vez aplicados los impuestos.
Este ajuste presupuestario conlleva, inevitablemente, un nuevo horizonte temporal. El equipo encargado de trazar los planos dispondrá de cinco meses extra para ejecutar los trabajos, lo que alarga la vigencia del contrato hasta los 17 meses. La responsabilidad de encajar las nuevas exigencias recae nuevamente sobre el estudio de ingeniería Palerm & Tabares de Nava S.L.P., responsable de la adjudicación desde el año 2023, que ahora debe afinar la solución para este crítico nudo viario.
La justificación de la corporación insular para encarecer y dilatar el proceso radica en la obligación de integrar servicios esenciales para la estación y las vías subterráneas que habían sido omitidos en el diseño inicial. Para dar cobertura legal a esta prórroga y su consiguiente sobrecoste, el Cabildo se ampara en las directrices de la normativa europea, la cual autoriza la modificación de acuerdos vigentes ante la aparición de trabajos complementarios ineludibles.
El discurso político frente a la realidad administrativa
A pesar de que toda la obra del soterramiento y la estación de guaguas se encuentra en fase de anteproyecto con presupuestos meramente orientativos, el discurso institucional durante la presentación mantuvo el énfasis en la magnitud de la promesa. El Ayuntamiento de Arona cerró filas con la administración insular. La alcaldesa del municipio, Fátima Lemes (PP), avaló la intervención afirmando que “las propuestas del Cabildo a corto plazo para mejorar la movilidad en el sur son claves para una de las principales vías de acceso a Los Cristianos y supondrán una mejora considerable”. Respecto al macroproyecto subterráneo, la regidora añadió que “la mejora del proyecto de Chayofita es fundamental para la ciudad y para el sur de Tenerife en su conjunto”.
En esta misma línea, la consejera Eulalia García (CC) defendió ante los asistentes que “ambas actuaciones responden a una visión global para resolver los problemas de movilidad que afectan desde hace años a Los Cristianos, ordenando los accesos, mejorando la fluidez del transporte público y privado, reduciendo el efecto barrera de las infraestructuras viarias y recuperando espacio público útil para residentes, visitantes y actividad económica”.
Asimismo, García aseguró que “el intercambiador supondrá una inversión histórica para el sur de Tenerife y permitirá ordenar de forma definitiva la convivencia entre el transporte público, el tráfico privado, los peatones y la actividad portuaria”. Tras exponer estas previsiones, la responsable de Movilidad concluyó el encuentro comprometiéndose a estudiar otras propuestas trasladadas por los vecinos y empresarios, a la espera de que los grandes anuncios logren materializarse en expedientes de licitación reales.






