El Ayuntamiento de Granadilla de Abona, a través de la concejalía de Servicios Sociales, dirigida por Rubén García Casañas, ha retomado los convenios de colaboración con la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) y la Fundación Canaria Pequeño Valiente.
Tras dos años sin renovarse, estos acuerdos refuerzan el compromiso del municipio con entidades clave en la atención y acompañamiento de personas que padecen cáncer y de sus familias.
La AECC, con más de setenta años de experiencia en la lucha contra esta enfermedad, ofrece programas de gran impacto, como Primer Impacto, que acompaña a pacientes desde el momento del diagnóstico, o Infocáncer, un servicio de atención telefónica disponible 24 horas, 365 días al año.
Además, la asociación proporciona atención psicológica y social, ayudas económicas, transporte para tratamientos y actividades de ejercicio físico oncológico, entre otros recursos que contribuyen a mejorar la calidad de vida de los pacientes.
La Fundación Pequeño Valiente, presente en Canarias desde 2006, trabaja para garantizar el bienestar de niños y adolescentes con cáncer. Entre sus iniciativas destacan el Respiro Familiar, que permite a los padres descansar mientras voluntarios realizan actividades con los menores ingresados; el Proyecto Cumplir un Deseo, que brinda experiencias especiales a los pequeños pacientes; y el Programa de Atención Educativa, diseñado para que la enfermedad no interrumpa su vínculo con la escuela.
El concejal de Servicios Sociales, Rubén García Casañas, afirmó que “con la recuperación de estos convenios estamos devolviendo a Granadilla un recurso que nunca debió perderse. El cáncer no entiende de esperas ni de burocracia, y nuestra obligación como administración es estar al lado de las personas y de las familias que lo padecen”.
García Casañas también destacó el valor humano de las dos entidades: “La AECC y Pequeño Valiente hacen un trabajo inmenso que va más allá de lo sanitario: acompañan, escuchan, cuidan y sostienen. Dan respuestas a las necesidades emocionales, sociales y prácticas que muchas veces quedan fuera del sistema. Son manos tendidas en los momentos más difíciles, y Granadilla no podía quedarse al margen de esa labor”.






