El paso de la borrasca Therese por la isla de Tenerife ha dejado un balance provisional de daños estructurales e infraestructurales valorado en 33,3 millones de euros. De esta cuantía, 17,7 millones de euros corresponden a desperfectos localizados en áreas de gestión directa del Cabildo de Tenerife. Los 15,6 millones de euros restantes derivan de las evaluaciones realizadas hasta la fecha por los distintos ayuntamientos afectados que han notificado sus cifras a la institución insular.
Para hacer frente a estas reparaciones, el Cabildo de Tenerife ha remitido a la Subdelegación del Gobierno el cálculo de sus daños y está tramitando las ayudas conforme al Real Decreto 307/2005, modificado por el Real Decreto 477/2007. Este marco normativo permite solicitar que la Administración General del Estado asuma el 50% de la financiación, mientras que la corporación insular se haría cargo de la otra mitad. El vicepresidente segundo y consejero insular, José Miguel Ruano, precisó la postura de la administración ante este proceso: “Se espera la aprobación por parte del Estado de esta solicitud, y si no se aprueba la cantidad total reclamada, el Cabildo asumirá el exceso”.
La corporación insular ha anunciado que declarará por la vía de emergencia las obras más acuciantes e iniciará la contratación de proyectos ordinarios para resolver los daños a largo plazo. El objetivo de esta premura administrativa es actuar con celeridad para minimizar los riesgos ante la eventual llegada de nuevas precipitaciones torrenciales.
En el ámbito municipal, 25 de los 31 ayuntamientos tinerfeños han cuantificado daños provisionales por 15,6 millones de euros. Las incidencias más repetidas en los municipios incluyen afectaciones en mobiliario urbano, rotura de muros, socavones en vías y necesidades de reasfaltado y rebacheado, así como caída de falsos techos, fallos en los sistemas de drenaje y sustitución de cubiertas. Por volumen económico, La Orotava encabeza la estimación con 4,3 millones de euros en pérdidas. Le siguen La Laguna, con 1,4 millones, y Santa Cruz de Tenerife y El Rosario, con 1,2 millones cada uno.
Sobre la coordinación institucional, el consejero José Miguel Ruano detalló que “el Cabildo de Tenerife ha asumido además el papel de intermediario entre los municipios y el Gobierno central para la gestión de los daños, y ha trabajado en colaboración con los ayuntamientos de la isla para recabar los datos necesarios sobre los daños sufridos”. Sin embargo, estas valoraciones no son definitivas. La corporación ha fijado el 27 de abril como plazo límite para “cuantificar con mayor precisión y facilitar los datos al Estado”.
La respuesta de las administraciones locales ha presentado variaciones. Los ayuntamientos de La Guancha y El Sauzal han decidido no solicitar fondos estatales para estas reparaciones. En paralelo, los consistorios de San Miguel, Adeje y Santiago del Teide no han enviado aún su información al Cabildo, mientras que Puerto de la Cruz ha remitido un informe de daños, pero carente de la información contable necesaria.
En cuanto al desglose de los 17,7 millones correspondientes a la administración insular, la mayor partida económica recae sobre la consejería de Carreteras, con una estimación de casi 12,6 millones (exactamente 12.580.000 euros). Este presupuesto se destinará a subsanar desperfectos identificados en 29 puntos críticos repartidos a lo largo de 16 vías de Tenerife, con carácter urgente para evitar nuevos desprendimientos y garantizar la seguridad vial. La intervención de mayor coste será la reconstrucción del drenaje en la carretera TF-165 a su paso por Tacoronte, presupuestada en 1,5 millones de euros. Otra de las obras prioritarias es la reparación de la carretera de Anaga (TF-134), que requerirá una inyección de 3,15 millones de euros para la restitución de taludes y la mejora del drenaje en seis tramos específicos.
El resto de los fondos insulares, que ascienden a 5.113.860 euros, corresponden a la Consejería de Medio Natural, partida que incluye las afectaciones en el consorcio de Bomberos y en el Parque Nacional del Teide. La recuperación de pistas forestales y agrícolas, así como de equipamiento de comunicaciones, centra buena parte del esfuerzo. Solo la reparación de dichas pistas exigirá una inversión de 1,4 millones de euros. A esto se suma la necesidad de restaurar la masa forestal afectada por la erosión, con un coste de 1.185.000 euros, y la rehabilitación de la red de senderos, presupuestada en 770.000 euros.
Finalmente, las infraestructuras del Parque Nacional del Teide también requieren intervenciones directas. Se destinarán 75.000 euros a reparar daños en el propio parque, concretamente en el Centro de Visitantes de Cañada Blanca. La red de comunicaciones del Cabildo en esta zona requerirá otros 84.000 euros tras la caída de mástiles y rotura de antenas provocado por el temporal. Para terminar, el refuerzo de muros y cerramientos en las diversas casas forestales precisará de una inversión adicional de 320.000 euros.







