El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife encara la recta final de un ambicioso proyecto de rehabilitación y accesibilidad destinado a 97 viviendas ubicadas en el barrio de Añaza. La actuación, que supone una inversión total de 2.566.941,32 euros, se encuentra enmarcada dentro del programa de Entornos Residenciales de Rehabilitación Programada (ERRP). Esta iniciativa forma parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) y está financiada mediante los fondos europeos Next Generation EU. El eje central de esta intervención es la mejora de la movilidad a través de la instalación de cuatro nuevos ascensores, los cuales han sido equipados con botoneras en lenguaje braille ajustadas a la altura reglamentaria para garantizar la accesibilidad universal.
El inmueble objeto de esta reforma integral pertenece a la comunidad C-13 de la capital tinerfeña. La estructura arquitectónica del complejo está formada por cuatro bloques a los que se accede mediante dos portales principales, los cuales se encuentran conectados a través de distintos espacios comunes interiores. Los edificios cuentan con seis y siete plantas de altura, distribuyendo cuatro viviendas simétricas por planta en torno a un núcleo de comunicación vertical situado en el eje central.
El proyecto ha sido redactado por el arquitecto Víctor Cabrera Febles, perteneciente al estudio CF Arquitectura, Paisaje y Urbanismo S.L.P., y su ejecución sobre el terreno corre a cargo de la empresa contratista VVO Construcciones. Según fuentes del proyecto, los trabajos presentan actualmente un estado avanzado de desarrollo, por lo que la previsión oficial estima la culminación total de las obras antes de que finalice el presente verano.
Las autoridades municipales han valorado positivamente el desarrollo de la intervención. El alcalde de la ciudad, José Manuel Bermúdez, ha subrayado el impacto directo que tendrán estas obras sobre los vecinos, señalando que “la comodidad para el acceso a sus viviendas, particularmente, para las personas de mayor edad o con problemas de movilidad, ha sido uno de los puntos más valorados, dentro de todas actuaciones y mejoras puestas en marcha a raíz de esta obra”.
En la misma línea, la concejala delegada de Viviendas Municipales, Ana Belén, ha puesto el foco en la proactividad vecinal como motor del proyecto. La edil apunta que las comunidades “han apostado por acogerse a estos programas de rehabilitación, gracias a su buen gobierno y organización, cumpliendo con sus obligaciones comunitarias, lo que ha hecho posible que hoy puedan contar, en particular, con un edificio más eficiente y accesible”.
Más allá de la accesibilidad, la obra contempla una profunda actualización técnica y estructural del inmueble. Hasta la fecha, el equipo de trabajo ya ha completado un primer pintado de las fachadas y ha aplicado un revestimiento térmico, acústico y elástico fabricado a base de partículas de corcho natural. A esto se suma la impermeabilización de las cubiertas, a las que se les ha incorporado material de aislamiento para optimizar el comportamiento energético global del edificio. Asimismo, se han modernizado las instalaciones de telecomunicaciones mediante la creación de cuartos técnicos independientes en cada uno de los cuatro bloques.
En el ámbito estricto de la eficiencia energética, la intervención incluye la instalación de dos placas solares por vivienda. Estos equipos han sido conectados directamente a los acumuladores para garantizar la producción de agua caliente sanitaria. Todo el proceso de rehabilitación se completa con un saneamiento general que incluye reparaciones en las acometidas de fontanería, los contadores, los montantes y las bajantes generales, asegurando su correcta conexión a la red exterior de alcantarillado.
Para dar por concluida definitivamente la obra en esta primera comunidad de Añaza, los operarios deben acometer aún una serie de remates finales. Estas tareas pendientes consisten en la instalación de un sistema de riego automático de bajo consumo destinado a las zonas ajardinadas, la reparación del revestimiento del peto de la cubierta y la preceptiva renovación del alumbrado de emergencia y de los sistemas contra incendios.
Esta intervención forma parte de una estrategia más amplia de regeneración urbana en el suroeste de la capital. En el marco de este mismo programa de rehabilitación, el Ayuntamiento mantiene intervenciones activas en las comunidades C-10, C-14 e I-19, las cuales configuran el grupo original de Añaza, así como en los edificios I-21, 1 y 2, pertenecientes al grupo Añaza II. El cronograma municipal establece que, a lo largo de este año, los citados edificios irán concluyendo sus rehabilitaciones de forma progresiva, logrando así una profunda renovación estética y de eficiencia para este enclave residencial.








