Las calles de Adeje volverán a cubrirse de color y tradición este fin de semana con la celebración del Corpus Christi, una festividad que se remonta a 1620 y que cada año transforma el casco histórico del municipio en un gran tapiz de sal.
Este sábado 6 de junio, a partir de las 17:00 horas, la Calle Grande y la Calle Corpus Christi reunirán a colectivos culturales, deportivos, parroquiales y de seguridad que trabajarán en la elaboración de las tradicionales alfombras de sal.
Un día después, el domingo 7 de junio, la parroquia de Santa Úrsula acogerá al mediodía la solemne eucaristía, tras la cual tendrá lugar la procesión con el Santísimo Sacramento, acompañada por la Hermandad del mismo nombre y la Banda del Patronato Musical de la Villa de Adeje.
El concejal de Cultura, Adolfo Alonso Ferrera, destacó el valor social de esta celebración y aseguró que “el Corpus es una de esas tardes en las que Adeje se reúne en la calle para compartir, más allá de creencias religiosas. En un municipio con más de 120 nacionalidades, vecinos y vecinas de orígenes y culturas muy distintas trabajan para crear las alfombras de sal. Actividades como esta forman parte de la construcción de una sociedad cohesionada, donde la convivencia es uno de los principales objetivos”.
El Ayuntamiento de Adeje, a través del Área de Cultura y de la Empresa Municipal de Servicios (EMSA), colabora activamente en esta tradición aportando personal y materiales para la confección de las alfombras. Para ello, pone a disposición de los colectivos participantes más de 8.500 kilos de sal, además de los pigmentos necesarios para dar forma a los diseños.
Asimismo, personal municipal y de EMSA presta apoyo a los grupos durante los días previos y a lo largo de la tarde y noche del sábado, además de encargarse de la elaboración de los pasillos que conectan las distintas alfombras.
Historia de una tradición
La tradición alfombrista del Corpus en Adeje tiene raíces documentadas desde el siglo XVII. En 1620, Juan Bautista de Ponte dejó ordenada la conmemoración de la festividad, y en 1623 la Hermandad del Santísimo presentó ante el Obispo sus ordenanzas, que recogían expresamente la celebración del domingo de la octava del Corpus “con procesión por las calles con mucho regocijo”. Esa misma Hermandad, con más de trescientos años de historia, continúa acompañando la procesión por las calles de la Villa.
La elaboración de las alfombras fue durante generaciones un trabajo estrictamente vecinal. En relación con esta tradición en Adeje, las personas residentes de mayor edad en el municipio recuerdan que en épocas anteriores las alfombras se fabricaban con sal teñida con azufre, cochinilla y carbón. Esto remonta su memoria a los años en los que la sal era un recurso resistente al calor de la zona y accesible a través de las salinas existentes en el sur de Tenerife. El reconocimiento de esta tradición llevó al Ayuntamiento a cambiar, en 1994, el nombre de la calle donde se concentra la mayor parte del trabajo, de “18 de julio” pasó a llamarse Calle Corpus Christi.
Por otro lado, hay que destacar el papel de la Hermandad del Santísimo Sacramento de Adeje en esta tradición. Fundada en 1623, apenas tres años después de que Juan Bautista de Ponte ordenara la conmemoración del Corpus en la Villa, es la custodia de esta procesión desde sus orígenes. Más de cuatro siglos de presencia ininterrumpida le valieron la Medalla de Oro del municipio, que el Ayuntamiento de Adeje le entregó el 26 de febrero de 2011. Sus miembros reivindican esa continuidad como un valor en sí mismo, el compromiso con una tradición sostenido sin ruptura desde el siglo XVII hasta hoy.
Como detalle curioso, en la parroquia de Santa Úrsula se custodian dos piezas de orfebrería canaria del siglo XVIII que procesionan cada año en esta celebración: una custodia barroca de 1748, atribuida al platero Alonso de Sosa, y una custodia de estilo rococó de 1784, obra de Antonio de Villavicencio. Ambas están realizadas en plata cincelada, repujada y sobredorada.







