El Grupo VOX en el Cabildo de Tenerife ha presentado una moción que busca reforzar la protección, el mantenimiento y la gestión integral de dos de los espacios naturales más emblemáticos del sur de la isla: el Malpaís de Rasca y la Montaña de Guaza, en Arona. La medida, impulsada por los consejeros Ana Salazar y Naím Yánez, llega en un momento en el que el aumento del uso público, el incremento de visitantes y la presión urbanística hacen necesario pasar de intervenciones puntuales a una gestión más estable, rigurosa y sostenida en el tiempo.
La iniciativa se fundamenta en una realidad evidente: estos espacios, que suman más de mil hectáreas y contienen valores ecológicos, paisajísticos y geológicos singulares, forman parte de la identidad del sur de Tenerife. Son lugares visitados a diario por residentes y turistas, espacios donde numerosas personas pasean, contemplan el paisaje o simplemente disfrutan de un entorno natural en un municipio que se ha convertido en referencia turística internacional. Este éxito, sin embargo, exige a las instituciones un nivel de protección acorde al uso que reciben.
En la Montaña de Guaza, una de las rutas más transitadas del sur insular, o en el Malpaís de Rasca, con formaciones volcánicas y flora y fauna únicas, la afluencia es constante y creciente. La moción parte de un diagnóstico realista: sin un mantenimiento regular, señalización clara, control del impacto humano y vigilancia adecuada, el deterioro puede avanzar silenciosamente, afectando tanto al patrimonio como a la experiencia de quienes lo visitan.
La propuesta reconoce el trabajo que ya viene realizando el Cabildo, como la eliminación de flora invasora y la renovación de paneles y señalética durante los últimos años. Pero plantea consolidar estos avances y darles continuidad a través de mayor coordinación interadministrativa, refuerzo de la vigilancia ambiental y policial, más actuaciones de conservación de senderos y accesos, y mayor implicación de ayuntamientos, colectivos locales, profesionales del turismo y ciudadanía.
Más allá de su dimensión política, la moción introduce un mensaje que coincide con una tendencia creciente en la gestión de espacios protegidos: la conservación no se concibe como un freno al desarrollo, sino como una inversión que genera beneficios sociales, turísticos y económicos. Un entorno limpio, bien interpretado e integrado en su comunidad mejora la calidad de vida de los vecinos, atrae a un visitante más respetuoso y contribuye a proyectar una imagen de Tenerife ligada al valor de su propio territorio.
En este sentido, la propuesta de VOX en el Cabildo de Tenerife sitúa el foco en algo que va más allá: la necesidad de que la gestión de los espacios naturales protegidos sea estable, profesional, coordinada y basada en resultados. Que estos enclaves no dependan de actuaciones aisladas, sino de una hoja de ruta clara con recursos, seguimiento y evaluación.
Si la iniciativa prospera y se aplica con continuidad, Rasca y Guaza pueden convertirse en un referente de cómo una isla de gran valor ambiental puede compatibilizar turismo, desarrollo local y protección activa del patrimonio natural. Un reto al que Tenerife, desde hace años, se ha visto obligada a responder y que ahora vuelve a ponerse sobre la mesa con una propuesta de alcance institucional.
Una moción que, sin estridencias, apunta a lo esencial: la naturaleza que hace de la isla de Tenerife un destino único también necesita una gestión a la altura.






