La aprobación por la vía excepcional de la planta fotovoltaica Llano de los Bebederos I por parte del Gobierno de Canarias ha generado una respuesta de la oposición en el Ayuntamiento de Arona. Los concejales de Más por Arona han trasladado su posición a este periódico señalando que esta decisión demuestra la “escasa autoridad y capacidad de decisión” del actual grupo de gobierno municipal, formado por PP, CC y Vox.
La agrupación destaca que su rechazo no se basa “únicamente por cuestiones técnicas o jurídicas”, sino en que la autorización autonómica, dictada “pese al nimio rechazo expresado por el Ayuntamiento”, evidencia que el gobierno local “pinta muy poco en la actualidad a la hora de defender los intereses de vecinos y vecinas ante otras administraciones públicas y empresas privadas”.
El portavoz de la formación, Luis García, ha sido tajante al valorar el peso de la corporación local frente a otras administraciones y asegura que “queda, desgraciadamente demostrado, que Arona es un municipio donde otros deciden por nosotros mientras el Gobierno municipal no tiene capacidad de decisión en cuestiones estratégicas que nos afectan de lleno”.
Una gestión “a remolque”
A opinión de García, “tenemos un Gobierno municipal que parece ir siempre a remolque, que siempre se queja después de que salte la noticia en los medios pero nunca es capaz de imponer su criterio o propuesta en beneficio del municipio”. En este mismo sentido, el portavoz ha interpelado directamente a la regidora local cuestionando su reacción pública: “¿De qué sirve que la alcaldesa diga ahora que está preocupada si cuando llegan las grandes decisiones Arona no consigue hacer valer su posición?”.
Los concejales insisten en que el Ayuntamiento “puede emitir informes, mostrar su oposición y hacer declaraciones públicas”, pero lamentan que finalmente el Gobierno de Canarias haya aprobado el proyecto por vía excepcional, yendo “incluso en contra de la valoración de sus propios partidos políticos en nuestro municipio”, algo que califican de “un sinsentido total”.
Para la formación, esta dinámica de bloqueo se repite en otras infraestructuras clave, recordando que “ha quedado demostrado que nuestro municipio, Arona, no tiene capacidad o no le dejan decidir sobre proyectos estratégicos”. García pone como ejemplos “el puerto de Los Cristianos, este proyecto de infraestructura energética, la gestión de los espacios naturales […] la creación de vivienda pública […] o las mejoras de la movilidad […] vinculadas a las vías de competencia insular o de la TF-1”. Sobre el caso concreto de la infraestructura portuaria, la formación lamenta que la localidad lleve años reclamando soluciones mientras las decisiones dependen de otras administraciones “y donde parece tener más peso la influencia empresarial que el futuro de vecinos y vecinas de Arona”.
Rechazo ambiental y condición de apoyo
Sobre el proyecto energético impulsado por DISA, la agrupación política se opone “de manera rotunda” argumentando que existe una “notoria pérdida de soberanía local que existe hoy en Arona y que deja a vecinos y vecinas expuestos a decisiones de terceros”.
Asimismo, basan su negativa en el impacto sobre el territorio, advirtiendo de “la importante pérdida de suelo agrario que conllevaría, por la enorme pérdida de biodiversidad y la enorme degradación ambiental de la parte del municipio afectada”. A esto suman “la erosión del suelo como consecuencia de la implantación, de la destrucción del paisaje, por la escasa creación de empleo que se ha anunciado como punto a favor del proyecto”. En este aspecto, la formación añade una dura advertencia señalando que “ya tenemos ejemplos en la isla de lo que sufre y padece un municipio y sus ciudadanos cuando una planta de este tipo se adueña del terreno”.
A pesar de la contundencia de sus críticas, la agrupación ha dejado la puerta abierta a un frente común institucional. Luis García concluye asegurando que “apoyaremos sin dudar al Gobierno Municipal de Arona si se niega rotundamente y sin fisuras a esta implantación frente al Gobierno de Canarias, si plantea alguna alternativa que disuada a los promotores del desarrollo energético por otro modelo más sostenible y respetuoso con el medio”.




