Hay lugares en el sur de Tenerife donde la frontera entre el hotel y el mar se desdibuja. Al llegar al municipio de Arona, específicamente a Las Galletas, el salitre manda. Es aquí donde el complejo Ona Alborada ha decidido dar un golpe sobre la mesa —o mejor dicho, sobre el mantel— con la apertura de ‘La Lanza’, su nuevo restaurante. Una propuesta que no solo busca alimentar a los huéspedes, sino convertirse en el nuevo punto de peregrinación para locales y visitantes que buscan algo más que sol y playa: buscan identidad.
Al adentrarse en el complejo, la primera impresión es la de inmensidad azul. No es una piscina cualquiera; se trata de la piscina natural de agua salada más grande de Europa. Una lámina de agua de 3.800 metros cuadrados que parece una extensión del propio Atlántico. “Es una piscina totalmente integrada en lo que es el mar, en comunión con la naturaleza”, explica Gabriel Abad, director del hotel, mientras señala el horizonte. Y no le falta razón: el agua circula, respira y vive al ritmo de las mareas.
El Salto del Pastor llevado a la mesa
El nombre del nuevo restaurante, ‘La Lanza’, no es casualidad. Hace referencia a la herramienta que usaban los pastores canarios para saltar barrancos y moverse con agilidad por la orografía volcánica. Esa misma agilidad es la que Ona Hotels & Apartments, junto a Sparta Properties (propietaria del activo), ha querido imprimir en su cocina: un salto entre la tradición y la vanguardia.

Sentarse en ‘La Lanza’ es aceptar un viaje por la despensa canaria. La propuesta se define como cocina atlántico-canaria. Durante la experiencia, los platos desfilan rindiendo homenaje al producto de proximidad: pescados frescos de la lonja local, arroces con carácter y guiños obligatorios a la tierra como el quesillo, la tarta de queso o el famoso polvito uruguayo.
Alquimia de autor frente al océano
Pero la experiencia en ‘La Lanza’ no termina en el último bocado; de hecho, ahí es donde empieza la magia de la sobremesa. La propuesta líquida ha sido orquestada a cuatro manos por el chef Jaume Crespí y Víctor Galcerán, responsable gastronómico de Ona Hotels & Apartments. Ambos han diseñado una carta de coctelería que funciona como el acompañante perfecto para la brisa marina.
Lejos de conformarse con lo básico, Crespí y Galcerán han revisado los grandes clásicos para ejecutarlos con precisión milimétrica. Disfrutar de un Mojito aquí no es solo beber un cóctel, es sentir el frescor de la hierbabuena dialogando con el entorno; pedir un Tequila Sunrise o un Sex on the Beach se convierte en un juego visual donde los colores de la copa compiten en belleza con los atardeceres de Arona. Es una coctelería pensada para el disfrute hedonista, copa en mano, con la vista perdida en la inmensidad de la piscina salada.

Un punto de encuentro para Arona
La puesta de largo de ‘La Lanza’ trascendió lo puramente gastronómico para convertirse en un evento de reafirmación del destino. La inauguración sirvió de escenario para unir al sector turístico con las instituciones públicas y el comercio local. Entre los asistentes destacó la presencia de la alcaldesa de Arona, Fátima Lemes, y de la concejal de Promoción Económica, Melania Santos, quien quiso conocer de primera mano esta renovación que añade valor a la oferta del municipio.

El respaldo no fue solo institucional, sino también vecinal y empresarial. Representantes de la Zona Comercial Abierta de Las Galletas acudieron a la cita, evidenciando la sinergia que Ona Alborada busca crear con su entorno más inmediato: ser un motor que impulse y colabore con la economía local, integrándose en la vida diaria de Costa del Silencio, Las Galletas y sus alrededores.

Un complejo de puertas abiertas: “No hace falta alojarse”
Esta conexión con el entorno local no fue un gesto de un solo día. Gabriel Abad insiste en romper la barrera del “todo incluido” cerrado al exterior. “Queremos que vengáis. Podéis venir de la calle sin problema a ser atendidos. No hace falta alojaros para disfrutar de las comidas o de nuestras instalaciones”, subraya el director, invitando tanto a residentes como a turistas de paso.

Esta filosofía se materializa en su concepto de Daypass. Por tarifas accesibles (que oscilan entre los 18 y 25 euros, incluyendo almuerzo), cualquier persona puede pasar el día en este oasis, disfrutando de hamaca, sombrilla y acceso a esa inmensa piscina de agua salada.
El complejo ha aprovechado el evento para mostrar su cara más renovada. “Se nos han abierto 282 apartamentos totalmente renovados, con tonos frescos y desenfadados, ideales para familias y con cocinas equipadas”, detalla Abad. El entorno acompaña esa frescura: el hotel es un auténtico jardín botánico con 166 palmeras, tanto canarias como de otras especies, que otorgan esa sensación de “naturaleza a tope” que describe su director.

Consolidación y expansión
La apertura de ‘La Lanza’ es un movimiento estratégico de Sparta Properties, firma con sede en Miami y activos en medio mundo, que busca maximizar el valor de este rincón de Tenerife. Para Ona Hotels & Apartments, que gestiona ya 49 complejos, este restaurante se suma a su familia de marcas gastronómicas propias, reafirmando que un hotel ya no es solo un lugar donde dormir, sino un lugar donde saborear el destino.
Al caer la tarde en Arona, con un cóctel de autor en la mano y el sonido del Atlántico de fondo, se entiende el mensaje: la nueva Alborada no es solo una reforma, es una invitación a vivir el sur de Tenerife desde dentro.






