El reciente cierre de la carretera general TF-657 a su paso por el núcleo de Cabo Blanco ha desencadenado un grave problema de ordenación del tráfico, afectando directamente a la tranquilidad y seguridad de las vías residenciales adyacentes. Así lo ha denunciado Más por Arona, partido político en la oposición del Ayuntamiento de Arona, que ha expuesto la situación mediante un comunicado en el que alerta del caos circulatorio generado por las rutas alternativas.
El origen de la incidencia radica en la gestión de las vías de escape durante la ejecución de los trabajos. Según advierte la formación política en su escrito, el Ayuntamiento “ha desviado el tráfico de la TF-657 por una calle que no cuenta con la señalización adecuada para soportar el importante volumen de vehículos que circulará por ella mientras duren las obras”.
Esta deficiente planificación se ha materializado en situaciones de bloqueo, como la documentada en la calle Limón. En este punto, los conductores, guiados por marcas viales en el asfalto que indican un único sentido de marcha, se adentran en una vía que resulta ser un callejón sin salida. Al verse atrapados, se ven forzados a realizar complejas maniobras de marcha atrás para regresar, generando embudos y molestias constantes en un entorno de carácter netamente residencial.
La situación ha llegado al extremo de que han tenido que ser los propios residentes quienes tomen medidas improvisadas. Ante la confusión de los conductores, los vecinos han colocado folios manuscritos en las paredes y debajo de las placas de las calles con el mensaje “Calle sin salida”, además de dibujar flechas a bolígrafo para intentar guiar el flujo de vehículos.
Sobre este hecho, Más por Arona es tajante: “Es inadmisible que sean los ciudadanos quienes tengan que suplir las funciones que corresponden al Ayuntamiento”. El partido subraya que una intervención vial de este calibre “exige planificación, información previa y una señalización clara y suficiente desde el primer día”, advirtiendo que el escenario actual está generando “confusión, molestias y un evidente riesgo para la seguridad vial, tanto de conductores como de peatones”.
La agrupación exige al grupo de gobierno municipal que actúe con carácter de urgencia para solventar las deficiencias. Solicitan que se refuerce la señalización de todos los desvíos, se garantice la seguridad en el núcleo de Cabo Blanco y se establezcan canales efectivos para mantener informados a los residentes durante todo el desarrollo de las obras.
“Los vecinos de Cabo Blanco merecen respeto, seguridad y una gestión responsable. Arona no puede seguir gobernándose desde la improvisación”, concluye el comunicado de la formación, instando al consistorio a asumir sus competencias y corregir de inmediato la ordenación del tráfico en la zona afectada.






