La Policía Local de Arona ha puesto en marcha un nuevo despliegue a pie de calle en las principales zonas turísticas del municipio. Este operativo tiene como objetivo principal frenar la venta ambulante no autorizada, una actividad irregular que impacta en el tránsito y el día a día de los espacios de mayor afluencia en esta comarca del sur de la Isla.
Para ganar eficacia, el dispositivo cuenta con un refuerzo de agentes destinados específicamente a estas labores mediante patrullajes diarios. Estos servicios policiales se han establecido de forma estratégica, concentrándose en los puntos geográficos y las franjas horarias donde se detecta la mayor actividad de los vendedores. De esta forma, el cuerpo de seguridad busca adaptar su capacidad de vigilancia e intervención directamente a los movimientos sobre el terreno.
Las actuaciones van dirigidas a interceptar la comercialización clandestina de todo tipo de artículos orientados principalmente a los visitantes. Entre la mercancía que los agentes están retirando de la vía pública destacan bolsos, gafas, diversos accesorios, así como bebidas y alimentos que se ofrecen sin la correspondiente autorización.
El impacto de esta presencia policial ininterrumpida ya refleja un balance significativo. Desde la activación del dispositivo, se ha logrado intervenir una cantidad importante de mercancía que ha sido trasladada a dependencias policiales. La intensidad de los controles ha permitido que, en el transcurso de una sola jornada, los agentes tramiten hasta 27 actas por infracciones administrativas contra los vendedores interceptados.
El desarrollo de esta actividad sin permisos constituye una infracción que, además de generar molestias directas a los residentes y turistas que transitan por las zonas de paseo, perjudica de forma directa a los establecimientos que desarrollan su actividad comercial dentro del marco legal.
Ante este escenario, la intención es que la presión policial no sea puntual. El operativo se mantendrá activo en las calles y sus recursos continuarán adaptándose a las necesidades que se vayan detectando cada día, con la finalidad de mantener el control en los espacios públicos y evitar que esta actividad irregular vuelva a experimentar un incremento en el litoral.






