El PSOE de Tenerife ha denunciado el inicio de las obras de la planta de generación eléctrica de emergencia de Tigaiga, una infraestructura que comienza a ejecutarse después de que el Gobierno de Canarias rechazara las alegaciones presentadas por el Grupo Municipal Socialista e ignorara el acuerdo aprobado por unanimidad por el Pleno del Ayuntamiento contra la instalación en el municipio de una planta de estas características.
El portavoz socialista en Los Realejos, Eladio Hernández, considera que el comienzo de las obras confirma que “la decisión estaba tomada desde el principio y que ni las alegaciones, ni el acuerdo unánime del Ayuntamiento, ni la preocupación expresada por los vecinos han sido tenidos en cuenta”.
Durante la tramitación del expediente, el Grupo Municipal Socialista presentó un amplio documento de alegaciones en el que advertía de la incompatibilidad urbanística del proyecto, de los riesgos asociados al almacenamiento y transporte de propano, de su afección al futuro desarrollo industrial de La Gañanía y de la desproporcionada concentración de estas infraestructuras en Los Realejos.
El municipio albergará dos de las ocho plantas de generación de emergencia previstas para toda Tenerife, sin que, a juicio de los socialistas, se hayan explicado suficientemente las razones por las que se ha decidido concentrar una cuarta parte de estas instalaciones en el mismo territorio.
La Consejería de Transición Ecológica y Energía desestimó las alegaciones y respaldó la posición de la empresa promotora. El Gobierno de Canarias sostuvo que la ubicación cumplía los requisitos técnicos y urbanísticos, que los impactos ambientales estaban siendo evaluados correctamente y que la planta era necesaria para reforzar la seguridad del suministro eléctrico en Tenerife tras los apagones registrados durante los últimos años.
Hernández subraya que el PSOE comparte la necesidad de garantizar la estabilidad del sistema eléctrico insular, pero rechaza que ese objetivo se utilice para imponer una infraestructura sin atender a sus consecuencias territoriales, urbanísticas y ambientales.
“Todos compartimos la necesidad de garantizar un suministro eléctrico seguro y evitar nuevos apagones. Lo que no compartimos es que esa necesidad sirva de excusa para imponer una infraestructura de estas características en Los Realejos, concentrando en nuestro municipio dos de las ocho plantas previstas para toda la isla y sin explicar por qué se ha elegido precisamente este territorio”, señala.
Tamara Raya exige respeto a Los Realejos
La secretaria general del PSOE de Tenerife, Tamara Raya, ha mostrado el respaldo de la organización insular a la posición defendida por el Grupo Municipal Socialista y ha reclamado al Gobierno de Canarias que explique públicamente los criterios utilizados para distribuir estas instalaciones en Tenerife.
“No se puede pedir solidaridad territorial a Los Realejos y convertirla en una imposición. El Gobierno de Canarias debe explicar por qué este municipio va a soportar dos de las ocho plantas previstas para toda la isla y por qué ha decidido seguir adelante ignorando un pronunciamiento unánime de su Ayuntamiento”, afirma Raya.
La secretaria general sostiene que garantizar el suministro eléctrico de Tenerife es una responsabilidad que debe abordarse con planificación, equilibrio territorial y diálogo con los municipios afectados.
“La seguridad energética de Tenerife es una prioridad, pero no puede construirse dando la espalda a la ciudadanía ni descargando de manera desproporcionada sus efectos sobre un único municipio. La transición energética exige alternativas, transparencia y participación, no decisiones ya cerradas que después se presentan como inevitables”, añade.
Un acuerdo unánime ignorado
El PSOE considera especialmente grave que el Gobierno de Canarias haya ignorado un acuerdo adoptado por unanimidad por el Pleno municipal, órgano que representa democráticamente al conjunto de la ciudadanía de Los Realejos.
“Si un acuerdo unánime de un Ayuntamiento puede ser ignorado sin ofrecer una explicación convincente, se está vaciando de contenido la autonomía municipal y trasladando a los vecinos el mensaje de que su opinión no cuenta cuando el Gobierno de Canarias ya ha decidido lo que quiere hacer”, afirma Eladio Hernández.
Los socialistas también critican la actuación del alcalde de Los Realejos, al entender que no defendió con la firmeza necesaria la posición acordada por toda la Corporación municipal ante un Ejecutivo autonómico presidido por su mismo partido.
“No basta con decir que se está en contra. Cuando el Pleno adopta un acuerdo unánime, el alcalde tiene la obligación política de defenderlo ante cualquier administración, con independencia de quién gobierne. Hoy las obras han comenzado y queda la sensación de que el Ayuntamiento ha sido incapaz de hacer valer la voz de Los Realejos”, añade Hernández.
Vigilancia y máxima transparencia
El Grupo Municipal Socialista reitera que los argumentos que motivaron sus alegaciones continúan plenamente vigentes. A su juicio, la implantación de la planta condicionará el futuro desarrollo de La Gañanía, incrementará los riesgos asociados al almacenamiento y transporte de combustibles fósiles y profundizará en un modelo energético contradictorio con los objetivos de transición ecológica y descarbonización que el propio Gobierno de Canarias asegura defender.
El PSOE de Los Realejos anuncia que continuará vigilando el desarrollo del proyecto, reclamando la máxima transparencia durante la ejecución de las obras y defendiendo los intereses del municipio frente a cualquier decisión adoptada al margen de la voluntad expresada por sus instituciones y por la ciudadanía.






