La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha expuesto hoy la necesidad de una mesa permanente de seguimiento económico entre instituciones –Cabildo, ayuntamientos y Gobierno de Canarias–, sectores empresariales y agentes sociales para anticipar escenarios y responder con rapidez, así como de un observatorio ante el impacto económico derivado de la guerra en Oriente Medio y del bloqueo parcial del Estrecho de Ormuz. Asimismo, planteó una hoja de ruta de actuación ante una situación internacional que ya está afectando a los mercados energéticos y logísticos y que puede tener consecuencias especialmente intensas en territorios insulares como Canarias.
En una comparecencia en Pleno, la presidenta del Cabildo recordó que hace quince días ya se aprobó un acuerdo institucional de rechazo a la guerra y de respaldo al paquete de medidas activado por el Gobierno de Canarias.
Entre las medidas que planteó está la de puesta marcha de un sistema permanente de seguimiento económico y operativo para analizar la evolución del precio de los combustibles, los costes del transporte público, la logística y la cesta básica, así como actuaciones de necesidad social.
Preparar mecanismos de cobertura presupuestaria para absorber el incremento de costes energéticos en servicios estratégicos como TITSA y las infraestructuras de desalación y depuración de agua, con el objetivo de evitar repercusiones directas sobre la ciudadanía y los ayuntamientos.
Otro de los ejes estratégicos que expuso fue el de acelerar la soberanía energética de Tenerife mediante el impulso de energías renovables, almacenamiento energético, autoconsumo y comunidades energéticas locales, reduciendo progresivamente la dependencia del petróleo.
La hoja de ruta propuesta incluye además el incremento de la capacidad inversora del Cabildo mediante la flexibilización de las reglas fiscales y la suspensión temporal de la regla de gasto, así como la creación de una mesa permanente de seguimiento económico entre administraciones, sectores empresariales y agentes sociales para anticipar escenarios y coordinar respuestas.
Otras administraciones
En relación con las medidas adoptadas por otras administraciones, el Cabildo valoró el paquete estatal de más de 5.000 millones de euros y las más de 80 medidas impulsadas por el Gobierno de España, aunque recordó que muchas de ellas no eran aplicables automáticamente a Canarias debido a su singularidad fiscal y económica.
Asimismo, se reconoció la rápida reacción del Gobierno de Canarias, que activó medidas específicas como el IGIC cero sobre combustibles, ayudas al sector primario, bonificaciones fiscales para transportistas y agricultores y apoyo a la industria, además de alcanzar un acuerdo con el Estado para compensar económicamente al Archipiélago.
En este sentido, la presidenta señaló que las medidas estatales, si se adaptan a Canarias, podrían representar más de 230 millones de euros para el Archipiélago y alrededor de 99 millones para Tenerife, que aún no se han aplicado; subrayando la necesidad de que el Estado incorpore cláusulas específicas para las regiones ultraperiféricas en futuras crisis internacionales.
Advirtió además de que los primeros efectos ya son visibles en Tenerife, con incrementos cercanos al 40% en el precio del gasóleo y sobrecostes acumulados superiores a 440.000 euros en el transporte público, una cifra que podría superar los 5,9 millones de euros si la situación se prolonga durante todo el año.
Dependencia
Recordó que Tenerife depende en torno a un 96% de combustibles fósiles importados, lo que multiplica el impacto de cualquier subida energética sobre el transporte, la cesta de la compra, los costes de producción y la economía familiar.
La presidenta del Cabildo de Tenerife puso el foco en la evolución de la inflación. Según los últimos datos del Índice de Precios al Consumo publicados por el Instituto Nacional de Estadística, la inflación anual se situó en abril de 2026 en el 3% tanto en Canarias como en la provincia de Santa Cruz de Tenerife. No obstante, los escenarios económicos apuntan a que podría acercarse al 4% o incluso superar el 5% si continúa la tensión energética internacional.
La presidenta destacó además que cada incremento del 10% en el precio del petróleo podría elevar la inflación regional en torno a 0,3 puntos y reducir el crecimiento económico de Canarias.
La presidenta concluyó subrayando que “Canarias no puede seguir quedando fuera de las respuestas nacionales cada vez que hay una crisis internacional”, y finalizó destacando que el Gobierno del Cabildo tiene claro que “proteger Tenerife para que nada de lo que ocurra fuera nos haga más pequeños dentro”.






