El tráfico aéreo en España experimentará un crecimiento sostenido del 3,6% anual durante el próximo quinquenio, comprendido entre 2027 y 2031. Esta es la principal conclusión que arrojan los estudios presentados hoy por la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) y la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), quienes defienden que estas cifras permitirían bajar las tasas aeroportuarias al tiempo que se ejecutan las inversiones previstas por Aena.
Estos informes técnicos, claves para la definición del tercer Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III), analizan las variables fundamentales que determinarán las tarifas de Aena para los próximos cinco años: las previsiones de tráfico, el Coste Medio Ponderado de Capital (WACC), los costes operativos regulados y las inversiones necesarias. Según las organizaciones aéreas, el escenario resultante facilita una reducción de tarifas garantizando, a su vez, una rentabilidad adecuada para el gestor aeroportuario conforme a la regulación vigente.
Previsiones de tráfico y consenso del sector
El estudio de tráfico, elaborado por la consultora global Steer, estima que el volumen de pasajeros en España alcanzará los 400,8 millones en el año 2031. Estas proyecciones se encuentran alineadas con las estimaciones de otras instituciones de referencia. En concreto, Airports Council International (ACI) apunta a un crecimiento del 3,7% anual en el periodo extendido entre 2022 y 2047, mientras que ENAIRE prevé un aumento de movimientos del 3,2% anual entre 2025 y 2031, excluyendo los sobrevuelos. Asimismo, ALA e IATA han subrayado que estas cifras coinciden con los datos que las principales compañías aéreas que operan en el país han trasladado al gestor aeroportuario.
Rafael Schvartzman, Vicepresidente Regional de IATA para Europa, ha valorado positivamente estas perspectivas, calificando el crecimiento proyectado como una excelente noticia para la conectividad y la economía española. Schvartzman ha recordado que el transporte aéreo es un motor estratégico que aporta 172.900 millones de dólares al PIB —equivalente al 10,9% de la economía nacional— y genera dos millones de empleos directos e indirectos. Además, destacó que España recibe anualmente 111,7 millones de pasajeros internacionales, consolidando a la aviación como un pilar fundamental para el turismo, el comercio y la inversión.
El coste del capital y la solidez financiera
Por otro lado, la consultora CEPA ha sido la encargada de calcular el Coste Medio Ponderado de Capital (WACC), el indicador que mide cuánto le cuesta a Aena financiarse mediante la combinación de deuda y rentabilidad exigida por los accionistas. Para el periodo 2027-2031, este coste se ha estimado en un 6,35%. Aunque esta cifra es superior al 6,02% del periodo anterior debido al encarecimiento de la deuda y a un mayor retorno esperado por los inversores, el informe matiza que el incremento se ve parcialmente compensado por la menor volatilidad del mercado y la solidez financiera de Aena. Una fortaleza que, según el sector, quedó demostrada con la elevada demanda registrada en su emisión de bonos realizada en enero de 2026.
Histórico de infraestimaciones y su impacto tarifario
Uno de los puntos críticos señalados por las aerolíneas es la recurrente infraestimación del tráfico aéreo en los dos periodos regulatorios anteriores (DORA I y DORA II), un factor que condiciona directamente la senda tarifaria. Según advierte el sector, calcular las tarifas sobre previsiones inferiores a la realidad provoca que las tasas sean más elevadas de lo necesario, lo que acaba repercutiendo en el precio de los billetes que abonan los consumidores.
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha corroborado en sus informes anuales que dicha infraestimación generó un importante superávit regulatorio a favor de Aena entre 2017 y 2024. Los datos indican que, exceptuando los años de la pandemia (2020 y 2021), el tráfico real superó en una media del 14,9% a las previsiones oficiales. Más recientemente, en 2025 se alcanzaron los 320,6 millones de pasajeros, lo que supuso un incremento del 3,9% respecto al año anterior y un 17,3% más de lo estimado en el DORA II. De cara al presente ejercicio de 2026, la CNMC ya ha elevado en 11 millones la previsión de Aena, situándola en 334,3 millones de pasajeros, un 18,3% por encima de lo planificado, apoyándose en datos como el aumento del 4,4% en la oferta de asientos registrada en los tres primeros trimestres del año.
Inversiones necesarias con tarifas equilibradas
Ante este escenario, las aerolíneas han reconocido la necesidad de acometer las importantes inversiones planteadas para el ciclo DORA III. Sin embargo, insisten en que dicho plan debe sustentarse en previsiones de tráfico realistas y alineadas con el mercado, así como en una evolución razonable de los costes operativos.
En conclusión, el análisis conjunto de las previsiones de tráfico hasta 2031, el WACC estimado, los costes operativos y las inversiones propuestas lleva al sector aéreo a afirmar que existe margen para bajar las tasas aeroportuarias. Según ALA e IATA, esta reducción tarifaria es compatible con la sostenibilidad del sistema aeroportuario, la financiación de las ampliaciones previstas y el retorno adecuado para los accionistas de Aena que exige la Ley 18/2014.






