San Miguel de Abona acogió recientemente una acción promovida por el Cabildo de Tenerife que movilizó a más de un centenar de estudiantes del Grado de Trabajo Social de la Universidad de La Laguna (ULL) para analizar los hábitos de salud de la población local.
El alumnado se desplegó en distintos puntos del municipio para desarrollar un intenso trabajo de campo centrado en el diagnóstico y la recogida de datos. A través de encuestas, buzones ciudadanos y otras herramientas participativas, se recabó información sobre bienestar emocional, estilos de vida y factores de riesgo, con el fin de generar conocimiento útil que permita diseñar políticas públicas más eficaces y ajustadas a la realidad municipal.
La iniciativa se integra en el Proyecto FARO, impulsado por el Cabildo de Tenerife en colaboración con la Universidad de La Laguna, a través de su Fundación General, y el Servicio Canario de la Salud, orientado a la prevención de adicciones, la promoción de la salud mental y la educación afectivo-sexual.
Con esta acción, San Miguel de Abona se convierte en el tercer municipio de la isla en sumarse a este proceso, tras Santa Úrsula y Candelaria, consolidando una red de diagnóstico participativo en distintos territorios de Tenerife.
El consejero delegado de Educación para la Prevención del Cabildo de Tenerife, Juan Acosta, subrayó la relevancia de esta iniciativa, destacando que “esta actividad representa una herramienta clave para mejorar el conocimiento de la realidad social de nuestros municipios”.
“A través del aprendizaje-servicio, y gracias a la implicación de la Universidad de La Laguna y los Ayuntamientos, incorporamos una metodología que no solo forma al alumnado, sino que también genera información de gran valor para la toma de decisiones públicas en materia de prevención y promoción de la salud”, aseveró Acosta.
Por su parte, el Ayuntamiento de San Miguel de Abona ha valorado muy positivamente el desarrollo de esta jornada, que permitirá avanzar en el conocimiento de las necesidades reales de la ciudadanía y en la planificación de futuras acciones.
El alcalde de San Miguel de Abona, Arturo González, destaca la importancia de que el municipio se convierta en un “espacio de aprendizaje y convivencia” para el alumnado. “Esta iniciativa permite que las personas jóvenes conozcan de cerca la realidad social de los distintos barrios, compartiendo experiencias con los vecinos y las vecinas, aportando nuevas ideas desde su formación académica”, indica.
Los datos obtenidos durante esta acción servirán como base para la elaboración de un diagnóstico detallado del municipio, reforzando el papel de la universidad en la transferencia de conocimiento y consolidando un modelo de colaboración institucional orientado a la mejora del bienestar social.






