El operador aeroportuario Aena ha iniciado el proceso de licitación para la remodelación integral del Aeropuerto de Tenerife Sur . La intervención constituye la obra más ambiciosa en los casi cincuenta años de historia de la infraestructura y supondrá una inversión total superior a los 550 millones de euros.
De esta cifra global, que incluye los futuros equipamientos y el sistema de tratamiento de equipajes que se adjudicarán más adelante, el ente público ha sacado ya a concurso 464 millones destinados a la obra del edificio terminal y a la urbanización del entorno. De manera paralela, se ha licitado por 48,4 millones de euros la ampliación de los aparcamientos.
Los pormenores del proyecto fueron expuestos este jueves por la directora de Ingeniería de Aena, Leticia de Marcos; el director de grupo de los aeropuertos de Canarias, Luis López Chapí, y el director de la instalación tinerfeña, Juan Carlos Peg.
Ejecución por fases y sin afección a las pistas
El cronograma del proyecto establece que las obras principales se ejecutarán durante el quinquenio comprendido entre 2027 y 2031. Durante este período, Aena tiene previsto invertir aproximadamente 1.800 millones de euros en el conjunto de los aeropuertos del archipiélago canario.
No obstante, la envergadura de los trabajos en Tenerife Sur obligará a prolongar las actuaciones hasta el siguiente marco regulatorio, conocido como DORA 4, que abarcará desde el año 2031 hasta 2036.
Los directivos aclararon que las intervenciones se centrarán de forma exclusiva en el área terminal y en el lado tierra. No se ejecutará ninguna obra en el campo de vuelo, dado que las pistas actuales disponen de la capacidad suficiente para absorber la demanda técnica y comercial. Además, para evitar alteraciones en el tráfico aéreo, todos los trabajos de edificación se llevarán a cabo por fases garantizando la plena operatividad.
Unificación arquitectónica y nueva zona de llegadas
A nivel arquitectónico, la reforma persigue unificar los tres bloques de edificios que actualmente componen el aeropuerto para dotarlos de coherencia estética e integración paisajística. Esto se logrará mediante una única cubierta general y paramentos uniformados en todo el recinto.

En la actual Terminal 1, las constructoras reforzarán las primeras nueve secciones y renovarán sus paredes, mientras que la superficie restante será demolida para su posterior reconstrucción. Este bloque de nueva planta acogerá la futura sala de recogida de equipajes y la zona de llegadas.
Esta última área dispondrá de un control de pasaportes centralizado de uso exclusivo para los pasajeros de vuelos procedentes de fuera del espacio Schengen. Por su parte, la Terminal 2 y el Edificio de Unión experimentarán una importante expansión de cincuenta metros hacia el frente y veinticinco metros hacia el oeste.
Este crecimiento posibilitará la creación de una zona de facturación integral que ocultará, en su nivel subterráneo, la adaptación del nuevo sistema automatizado de tratamiento de maletas.
Ampliación del área de embarque y Rambla Intermodal
La reordenación del flujo de viajeros afectará de lleno al área de salidas. Se configurará una zona adicional de embarque que abarcará toda la parte trasera del edificio terminal y el espacio que actualmente ocupa la facturación, incorporando un nuevo control centralizado de pasaportes.
Para optimizar la operativa diaria, algunas de las puertas de embarque de contacto tendrán un uso flexible adaptado a los flujos de tráfico. A estas se sumarán seis nuevas puertas exclusivas para vuelos No Schengen, las cuales estarán ubicadas en un edificio anexo de nueva construcción situado junto a la Torre de Control.
En el exterior del recinto tomará protagonismo la denominada Rambla Intermodal, un gran eje peatonal que conectará la terminal con los distintos modos de transporte terrestre. Esta zona servirá de antesala a una ampliada oferta comercial y de restauración en el interior del edificio, donde destacarán unas renovadas salas VIP y una gran plaza central gastronómica o “Food Court”.
Todas las actuaciones de urbanización, nuevos accesos, paisajismo y áreas peatonales han sido diseñadas incluyendo los requisitos necesarios para lograr la certificación de sostenibilidad ambiental BREEAM.
Un nuevo edificio de aparcamientos escalonado
En lo que respecta a las infraestructuras de estacionamiento, la licitación de 48,4 millones de euros establece un plazo de ejecución de treinta meses. El plan técnico exige la construcción de un edificio de tres plantas sobre el actual aparcamiento en superficie situado frente a la fachada principal.
Para minimizar el impacto visual y mantener a la terminal como figura central del conjunto aeroportuario, la estructura contará con un diseño escalonado en sección en el que las plantas superiores serán más anchas, logrando una mejor adaptación a la topografía del terreno.
Las dos primeras plantas, denominadas P10 y P20, agruparán 1.255 plazas destinadas en exclusiva a los vehículos de alquiler (“rent a car”). El nivel superior, P30, ofrecerá 807 estacionamientos para vehículos privados y su esqueleto arquitectónico estará preparado para soportar un nivel extra en caso de requerirse en el futuro.
El nuevo recinto dispondrá en total de veintiocho plazas reservadas para personas con movilidad reducida (PMR) en la zona pública, veintisiete estaciones de recarga eléctrica y placas fotovoltaicas instaladas sobre las marquesinas de la cubierta. Para optimizar la circulación, el acceso a la planta P30 se canalizará mediante dos vías: una entrada este y un nuevo ramal norte conectado directamente con la rotonda de entrada.
Integración directa con el futuro Tren del Sur
El refuerzo de la intermodalidad constituye el cierre de la gran obra civil. La planta P10 quedará unida a la terminal a través de cinco nuevos pasos de peatones desde el nuevo frente acerado, cuya ejecución está prevista para la primera fase de construcción del aparcamiento.
Posteriormente, la planta P20 se convertirá en el nodo de enlace con la futura estación del Tren del Sur una vez ejecutada la remodelación integral. Esta conexión se salvará mediante dos pasarelas elevadas y totalmente segregadas del tráfico rodado.
Dicho itinerario ha sido concebido bajo estrictos criterios de accesibilidad universal para permitir un tránsito directo, seguro e inclusivo, estimando un tiempo de desplazamiento de escasos minutos desde la sala de llegadas.
Según detalló Luis López Chapí, la meta última de este desembolso público es dotar al aeropuerto de un servicio de máxima calidad. Se busca convertir la infraestructura en un referente dentro de los aeropuertos turísticos internacionales, garantizando la seguridad, introduciendo nuevas tecnologías y facilitando de manera sostenible la movilidad y el desarrollo de la isla de Tenerife.







