La mayor restauración paisajística de la TF-1 transformará 65.000 metros cuadrados de márgenes degradados

La intervención, presupuestada en tres millones de euros, erradica especies invasoras como el rabo de gato para plantar 5.500 ejemplares autóctonos y revestir los taludes con piedra natural junto a Mercatenerife

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El entorno de la autopista del Sur (TF-1) a su paso por Mercatenerife, uno de los principales accesos a la capital tinerfeña, está siendo sometido a la mayor actuación de regeneración paisajística ejecutada en esta vía hasta el momento. Las obras, que se iniciaron el pasado 17 de febrero, cuentan con una inyección económica exacta de 3.005.659 euros y tienen como objetivo principal la recuperación de un espacio marginal que presentaba un alto nivel de deterioro medioambiental.

La intervención abarca una superficie en planta de 53.982 metros cuadrados. Sin embargo, la pronunciada orografía de la zona, con una pendiente media cercana a los 28 grados, eleva el área real de actuación hasta los 64.778 metros cuadrados. Para acondicionar este terreno, los equipos de trabajo han llevado a cabo un desbroce y una limpieza integral del talud, lo que ha implicado la retirada de escombros y distintos residuos acumulados a lo largo del tiempo. A estas labores iniciales se ha sumado el perfilado del terreno y el trasplante preventivo de algunos ejemplares autóctonos para garantizar su conservación.

La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, enmarca estas labores dentro de las políticas de infraestructura de la corporación. En sus propias palabras, “esta actuación refleja el compromiso del Cabildo con una infraestructura viaria que sea también respetuosa con el paisaje. No solo mejoramos la seguridad y la imagen de uno de los principales accesos a la capital, sino que recuperamos ambientalmente un espacio muy degradado, eliminando especies invasoras y sustituyéndolas por vegetación autóctona que contribuirá a recuperar el valor natural de este entorno”.

Una de las fases más críticas y complejas del proyecto ha consistido en el saneamiento del terreno mediante la eliminación de flora exótica. El foco principal ha estado en la erradicación del rabo de gato, una planta con gran capacidad de propagación que afecta severamente a los ecosistemas de la isla. Sobre este aspecto técnico, el consejero insular de Carreteras, Dámaso Arteaga, detalla que “la complejidad de la actuación ha venido marcada por las fuertes pendientes del terreno y por el elevado grado de degradación que presentaba la zona”. El responsable del área incide en que “ha sido necesario realizar un intenso trabajo de limpieza, retirada de residuos y erradicación de especies invasoras antes de iniciar la regeneración paisajística, apostando por especies vegetales propias de Tenerife que garanticen una integración duradera”.

Una vez concluida la fase de limpieza y preparación, el proyecto contempla revestir más de 10.000 metros cuadrados de los taludes con piedra natural, una medida de ingeniería diseñada tanto para dotar de estabilidad al terreno como para favorecer su mimetización con el entorno visual. Finalmente, la culminación de los trabajos llegará con la revegetación del espacio. Para ello, se está llevando a cabo la plantación de unas 5.500 especies vegetales de la flora autóctona canaria, entre las que se incluyen cardones, tabaibas, cornicales, tarajales, balos y lentiscos, con el propósito de devolver al margen de la autopista el paisaje originario y fomentar la biodiversidad local.

El Digital Sur

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