La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha visitado la nueva Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Los Letrados, ubicada en el municipio de Granadilla de Abona. Esta infraestructura, recientemente puesta en marcha por la sociedad mercantil estatal Aguas de las Cuencas de España (ACUAES), dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, representa un hito en la protección del medio ambiente en la isla.
Durante el recorrido, Dávila estuvo acompañada por el alcalde de la localidad, José Domingo Regalado, y la consejera insular de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias, Blanca Pérez. La puesta en servicio de esta planta supondrá el fin definitivo de los vertidos al mar en la comarca y la esperada reutilización de estos caudales para el sector primario.
La construcción de la depuradora ha contado con una inversión directa de 17,6 millones de euros, si bien la presidenta insular detalló que la actuación integral en la zona asciende a más de 47 millones. Todo ello se enmarca dentro de un ambicioso convenio de 225 millones de euros suscrito entre el Cabildo y el Gobierno de España, a través de ACUAES, diseñado para garantizar la seguridad hídrica en Tenerife.
Según explicó Rosa Dávila, la EDAR se encuentra operativa desde el pasado mes de febrero y actualmente ya recoge y depura por gravedad todas las aguas residuales del núcleo de San Isidro. “Con esta estación depuradora ponemos fin a los vertidos que se producían en Granadilla, El Médano y en toda la zona del entorno”, celebró la presidenta.
Además del enorme beneficio ecológico en el litoral, al eliminar las descargas a través del emisario submarino, el proyecto tiene un marcado carácter circular. Las aguas, una vez tratadas, no se desecharán. Dávila adelantó que las obras de impulsión que se están ejecutando permitirán recoger también los caudales de la costa para ser tratados y, posteriormente, “volcados hacia el campo, hacia las balsas y los embalses que tenemos con BALTEN”.
En este sentido, aclaró que la planta estará a pleno rendimiento en un plazo aproximado de tres meses, momento en el cual el agua contará con las condiciones óptimas exigidas para su uso por parte del sector agrario. Asimismo, recordó que este avance se integra en un plan integral de saneamiento insular que abarca las depuradoras del Oeste, Arona-San Miguel, la ya operativa en Adeje-Arona y la del Valle de Güímar, así como las obras licitadas para La Orotava y el norte de la isla.

Por su parte, el alcalde de Granadilla de Abona, José Domingo Regalado, destacó el profundo impacto que esta obra tendrá para un municipio que supera ya los 80.000 habitantes. En la actualidad, la planta da servicio a los más de 30.000 residentes conectados en la zona de San Isidro, pero el regidor confirmó que en pocas semanas se sumará todo el espacio costero, incluyendo El Médano y Los Abrigos, áreas donde la población llega a triplicarse en época estival. “Granadilla de Abona tenía un problema como el resto de los municipios, pero será solventado ya este verano”, aseguró Regalado. El alcalde se mostró contundente respecto a los beneficios inmediatos: “Ya tendremos vertido cero y además el agua va a ser reutilizada para la agricultura y para la jardinería”.
El compromiso del Ayuntamiento, no obstante, va más allá de los núcleos urbanos principales y la costa. Regalado subrayó que la corporación local ya trabaja, mediante planes de cooperación y fondos propios, para extender la red de saneamiento a las zonas altas.
Según detalló, en el futuro próximo, poblaciones de las medianías como Granadilla casco, Charco del Pino o El Salto también estarán conectadas a la red general. “Resolveremos un problema medioambiental y podremos solventar otros que necesitan los ciudadanos”, concluyó el alcalde, enfatizando que tanto la depuradora de aguas urbanas como la de aguas industriales están operativas, garantizando un salto cualitativo en la sostenibilidad y el desarrollo del sur de Tenerife.







