La concejalía de Educación del municipio sureño ha lanzado un proyecto piloto para prevenir el abandono escolar temprano en los centros educativos de Granadilla de Abona. La iniciativa, que se desarrolla desde el 1 de octubre al 31 de mayo, busca apoyar a jóvenes de entre 16 y 24 años con alto riesgo de abandonar definitivamente sus estudios.
Con un presupuesto de 14.873,86 euros, el proyecto incorpora la figura de un integrador social que trabajará de manera coordinada con el Programa Municipal de Absentismo Escolar. Su labor consistirá en identificar a los estudiantes más vulnerables, intervenir de forma personalizada y orientar a los jóvenes y sus familias hacia alternativas formativas que les permitan seguir vinculados al sistema educativo.
La concejal de Educación, Raquel Morales Izquierdo, destacó que el proyecto “supone un paso adelante en nuestro compromiso de ofrecer nuevas herramientas para combatir el abandono escolar temprano”. Añadió que “cada estudiante que logra continuar su formación es una puerta que se abre a su desarrollo personal y profesional, y también una inversión en el futuro de nuestra sociedad”.
Desde la concejalía, se subraya que la labor del integrador social no se limitará a la intervención individual, sino que también buscará crear un entorno de confianza que favorezca el diálogo entre familias, alumnado y centros educativos. “Queremos que los jóvenes sientan que no están solos, que cuentan con apoyo y acompañamiento en un momento clave de sus vidas”, afirmó Morales Izquierdo.
Con este piloto, el área de Educación evaluará la eficacia del modelo para decidir su posible extensión a más centros del municipio. “Nuestra prioridad es que ningún joven se quede atrás. Apostar por la educación es apostar por la igualdad de oportunidades”, concluyó la concejal.






