El pasado sábado, la calle Tinguafaya, ubicada en el núcleo poblacional de Chayofa (Arona), fue escenario de un suceso que ha colmado la paciencia de sus residentes. Un vehículo atropelló mortalmente a una perrita justo en un paso de peatones y, acto seguido, el conductor se dio a la fuga. El incidente, lejos de quedar en una tragedia estrictamente personal, ha actuado como detonante para visibilizar una grave problemática de seguridad vial que la vecindad lleva años denunciando ante el Ayuntamiento de Arona sin obtener respuesta alguna.
Tal y como relata Teo Rubio, vecina afectada y portavoz del malestar del barrio en un escrito remitido a este periódico, el vehículo implicado circulaba a una velocidad “muy superior a los 30 km/h establecidos para esta vía”. Según denuncian los residentes, esta calle residencial es utilizada sistemáticamente por numerosos conductores de las medianías “como una carretera de paso” hacia la TF-28 “para atajar hacia la autopista sin tener que atravesar La Camella”. Esta afluencia constante, sumada al incumplimiento de los límites de velocidad, ha convertido la vía en un riesgo diario para los transeúntes.
Sin radares móviles en la Policía Local
Ante el peligro evidente, los vecinos aseguran llevar años trasladando esta situación a la corporación local, presentando quejas y reclamaciones para exigir medidas físicas que garanticen la pacificación del tráfico. Sin embargo, la respuesta administrativa ha sido nula. “La ausencia de respuesta resulta desesperante”, lamenta Rubio.
La indignación vecinal aumentó este fin de semana al acudir a las dependencias de seguridad municipal para interponer la denuncia por el atropello a la fuga. En ese momento, se toparon con una carencia técnica que agrava el problema: “Los propios agentes nos informaron de que no disponen de radares móviles para realizar controles de velocidad”, señala la vecina, quien lanza una pregunta directa a la administración local: “Entonces cabe preguntarse: ¿quién controla que una vía limitada a 30 km/h sea realmente una vía de 30 km/h?”.
Sensación de “abandono” en el municipio: “Hoy ha sido un animal. Mañana puede ser una persona”
El malestar en este barrio del sur de Tenerife trasciende la seguridad del tráfico y apunta hacia una disfunción mayor en la administración pública. El vecindario de Chayofa advierte que este suceso refleja “una dejadez generalizada en la gestión del municipio” de Arona. Una carencia que, aseguran, no solo sufren en la seguridad vial, sino “también en la limpieza, en el mantenimiento de las infraestructuras, en el orden y en el cuidado de los espacios públicos”.
Lejos de buscar un enfrentamiento con el consistorio, los vecinos exigen diálogo y eficacia. “Queremos que cuando un vecino presenta una reclamación, alguien la lea, la valore y, al menos, responda”, subrayan en su queja, recordando que “detrás de cada reclamación hay una persona que vive en este municipio y que paga sus impuestos”.
El trágico suceso de este pasado fin de semana pretende servir ahora como un punto de inflexión y una llamada de atención urgente para los responsables políticos antes de que la situación derive en una tragedia irreparable. “Lo ocurrido el sábado no debería convertirse simplemente en una estadística más. Hoy ha sido un animal. Mañana puede ser una persona”, advierte tajantemente el vecindario de Chayofa, que concluye con un mensaje directo a sus gobernantes: “Un municipio no son solo sus calles, sus edificios o sus números. Un municipio son las personas que lo habitan. Y esas personas merecen ser escuchadas”.Otra noticia:
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