El barrio de Fañabé, en Adeje, ha comenzado a experimentar una transformación urbanística que modificará sustancialmente su movilidad y la disponibilidad de estacionamiento. Con un presupuesto exacto de 143.327,52 euros, las obras abarcan cinco calles principales y buscan resolver uno de los principales problemas de esta zona residencial: la falta de espacio para los vehículos durante la noche.
El responsable del Área de Obras y Servicios del Ayuntamiento de Adeje, Epifanio Díaz Hernández, enmarca esta iniciativa dentro de una estrategia municipal más amplia. “Estas obras forman parte de un plan de mejora de la movilidad y el espacio público que el Ayuntamiento está llevando a cabo en los barrios del municipio, atendiendo las necesidades específicas de cada lugar”, explica el concejal. Según detalla, Fañabé experimenta un aumento significativo de la demanda de aparcamiento en horario nocturno debido al regreso de los residentes a sus hogares. “Con esta actuación buscamos mitigar esa problemática mediante la reorganización del viario y el aprovechamiento de espacios actualmente infrautilizados”, señala.
La intervención de mayor calado se está ejecutando en la avenida San Borondón y en la calle Montaña Clara. En estas vías, la circulación quedará limitada a un único carril por sentido. Esta decisión técnica es la que permite transformar el actual modelo de aparcamiento en línea por un sistema en batería reversa, lo que incrementará de forma notable la capacidad de estacionamiento.

Los trabajos en este sector son exhaustivos y requieren la demolición del firme y los bordillos existentes, la creación de una nueva sub-base granular, riegos de imprimación y la colocación de dos capas de mezcla asfáltica en caliente. Además, se están ampliando las aceras en las intersecciones con glorietas y calles transversales para canalizar mejor el tráfico y proteger los pasos de peatones.
La actuación se completa con la instalación de pavimento de terrazo, la reubicación de las luminarias afectadas por el nuevo trazado y la renovación de toda la señalización horizontal, incluyendo flechas, líneas de eje, cebreados y plazas reservadas para personas con movilidad reducida. En el caso específico de San Borondón, también se mejorará el acceso a la glorieta de entrada.
De forma paralela, las máquinas ya trabajan en la zona antigua de Fañabé. Las actuaciones se centran en los cruces de las calles Isla Fuerteventura e Isla La Palma, así como en diversos tramos de la calle La Gomera, la avenida Islas Canarias, la calle Morro Grueso y el frente de la cafetería local. La estrategia en este punto pasa por la demolición de los muros de mampostería de las actuales jardineras. Tras la retirada de la tierra vegetal y la excavación mecánica, estos espacios acogerán nuevas plazas de aparcamiento en línea y pasos peatonales mejorados. Para compensar esta intervención, el proyecto incluye la instalación de nuevos bordillos y alcorques con rejilla galvanizada para la incorporación de nuevo arbolado.

Como medida adicional para toda la superficie de actuación, los técnicos evaluarán la posibilidad de reducir el tamaño de las aceras en aquellos tramos donde presenten un ancho excesivo, siempre que no se comprometa la accesibilidad peatonal, con el fin de ganar aún más estacionamientos.
La rotonda
Mientras estas obras viales continúan su curso, la Empresa Municipal de Servicios de Adeje (EMSA) ya ha concluido la remodelación de la histórica rotonda del barrio. El espacio ajardinado que rodea al emblemático y veterano ficus, referente vecinal durante décadas, cuenta ahora con un diseño escalonado en varias alturas y un perímetro de piedra tosca. El bancal inferior se ha destinado a la plantación de flores de temporada, dejando el superior para especies más duraderas. Sobre este enclave, Díaz Hernández valora que “mejorar estos lugares va más allá de lo funcional, tiene también el sentido de cuidado y respeto por nuestra historia, por el rescate de recuerdos y la potenciación de espacios que permitan reencuentros y convivencia”.
El proyecto municipal consta de una tercera fase centrada en el entorno de los centros escolares. Sin embargo, el inicio de estos trabajos en las calles próximas al ámbito educativo ha quedado aplazado. La administración ha decidido esperar a que concluya el actual curso académico para minimizar las afecciones al tráfico peatonal y no entorpecer el acceso diario de las familias y el alumnado.






