La apuesta por el turismo de excelencia en Tenerife suma un nuevo capítulo en el mapa alojativo del sur de la isla. El grupo estadounidense Hilton Grand Vacations (HGV) ha hecho oficial su desembarco en Canarias con la reapertura del Royal Sunset Beach Club y el Sunset Harbour Club, ambos ubicados en el núcleo de Costa Adeje. Estas propiedades, antiguos establecimientos de Diamond Resorts, inician desde ya su andadura operativa bajo el paraguas de la firma norteamericana tras un exhaustivo proceso de modernización, erigiéndose como los primeros de los cinco activos que la compañía proyecta consolidar en la isla a través de este cambio de marca.
Royal Sunset Beach Club

La remodelación técnica de estos espacios ha estado diseñada para actualizar el estándar de los apartamentos vacacionales, conjugando la privacidad con los servicios propios de un resort. El Royal Sunset Beach Club representa un espacio de gran fidelidad turística en el sur de la isla. Inaugurado originalmente en julio de 1990, el complejo destaca por mantener a muchos de sus propietarios originales, quienes continúan visitándolo año tras año y considerándolo su segundo hogar. La amabilidad del personal y el cuidado de sus instalaciones son los factores clave que lo mantienen como uno de los recintos vacacionales mejor valorados de la zona.
Ubicado estratégicamente a escasos cien metros de la Playa de Fañabé, el resort ofrece un enclave rodeado de zonas comerciales, bares y restaurantes. Su conectividad es otro de sus atractivos prácticos, situándose a apenas veinte minutos en coche del aeropuerto del sur, a diez minutos de Siam Park y a menos de una hora del Parque Nacional del Teide.
A nivel de infraestructura, el recinto despliega una oferta de 126 apartamentos distribuidos para adaptarse a diferentes tipos de estancias. Esta capacidad se desglosa en setenta y ocho viviendas de un dormitorio, treinta apartamentos de dos dormitorios con distintas configuraciones de baños, quince estancias Elite y doce estudios. Todo ello se complementa con un abanico de instalaciones que incluye un centro de fitness, sauna, zona wellness, una gran piscina exterior climatizada con jacuzzi y su respectivo bar.
Para el ocio, el complejo añade un Teen Club, un Mini Club, mesas de billar y ping-pong, así como un jardín sostenible. La operativa diaria se sostiene mediante un servicio interno de recepción, limpieza, mantenimiento y jardinería, mientras que áreas específicas como la restauración, el entretenimiento, la seguridad y el servicio de socorrismo han sido externalizadas.
Sunset Harbour Club

Por su parte, el Sunset Harbour Club revitaliza el área de Pueblo Torviscas. Este complejo apuesta por el entorno visual, recibiendo a los huéspedes con amplias piscinas exteriores ajardinadas y jardines exóticos que envuelven los apartamentos. Su ubicación central en Torviscas permite un fácil acceso peatonal a playas, chiringuitos, centros comerciales y una amplia oferta de restauración local e internacional.
Este renovado espacio cuenta con una capacidad de 124 alojamientos, estructurados en ochenta luminosos apartamentos de un dormitorio, siete espaciosas unidades de dos dormitorios y treinta y siete estudios. La comodidad se apuntala con una recepción operativa las veinticuatro horas, un restaurante y bar de piscina, un centro de fitness y un cuidado solárium con jacuzzi.
Además de servicios como instalaciones de lavandería, tienda de alimentación propia y parque infantil, el complejo incorpora puntos de carga y aparcamiento específicos para scooters, así como salas de cortesía y consigna de equipaje. Al igual que su complejo hermano, la recepción, limpieza y mantenimiento se gestionan internamente, delegando la restauración, el entretenimiento y la seguridad a firmas externas especializadas.
El factor humano detrás de la operativa internacional
Más allá de las infraestructuras, el acto institucional de inauguración este miércoles destiló una clara carga emotiva, dejando patente que el núcleo de este reposicionamiento reside en su plantilla. La vicepresidenta para Europa de la compañía, Suzana Gomercic, valoró la jornada desde una perspectiva profesional y personal, asegurando que “este es un momento increíblemente importante en nuestras vidas profesionales”. Gomercic, agradecida por el esfuerzo de los trabajadores, subrayó ante los asistentes que se sienten “muy orgullosos de ser las primeras propiedades de Hilton en las Islas Canarias”.

En esa misma línea profundizó Kevin Speidel, vicepresidente de operaciones de HGV, quien interpretó este avance como una simbiosis entre la experiencia del equipo local y la filosofía de la multinacional. Speidel puso en valor la fidelidad de una plantilla donde destacan profesionales con más de treinta años de antigüedad, revelando anécdotas como la de una trabajadora, Ruth, que acudió al acto interrumpiendo su propia jubilación para no perderse la cita, y dedicando un reconocimiento expreso a veteranas como Irma y al resto de sus compañeros. “La visión y el legado de Conrad Hilton era compartir la luz y la calidez de la hospitalidad, y este equipo lo lleva haciendo durante décadas”, sentenció el directivo, indicando que el cambio de rótulo ha sido un paso natural gracias a la dedicación previa de la plantilla.
El punto de partida hacia el mercado europeo
La dimensión estratégica del evento fue expuesta por el vicepresidente ejecutivo, Derek de Salvia. El directivo interpretó el corte de cinta como el punto de partida de los planes continentales de la compañía. “Todo viaje en la vida comienza con un primer paso, y el de hoy representa el primer paso para la presencia y el rebranding de Hilton Grand Vacations en Europa”, apuntó De Salvia, quien destacó “la fuerte unión” que se observa entre los propios miembros del equipo y los huéspedes, confirmando que la inversión ha recalado en el destino adecuado.

Esta perspectiva fue respaldada por las instituciones públicas presentes en el acto. Desde el Ayuntamiento de Adeje, su concejala de Turismo, Patricia Paulsen Fölling, recogió el guante del protagonismo laboral de la inversión. La edil municipal analizó la llegada de la compañía apuntando directamente al talento local: “Cuando tomaron la decisión de venirse a Tenerife, o a Costa Adeje especialmente, no fue solamente por el sol y la playa, yo creo que también por nuestra gente”, aseguró, remarcando que es la ciudadanía la que “le da el alma” al destino.

Finalmente, el vicepresidente y consejero de Turismo del Cabildo de Tenerife, Lope Afonso, vertebró el discurso de clausura en torno a la estrategia de posicionamiento de la isla. Afonso estuvo arropado por una representación de autoridades y figuras del sector, saludando a la consejera delegada de Turismo de Tenerife, Dimple Melwani, al Director General del Gobierno de Canarias, al presidente de la patronal hotelera Ashotel, Jorge Marichal, al presidente del Círculo de Empresarios y Profesionales del Sur de Tenerife (CEST), Francisco Javier Cabrera Amador, y a miembros clave del equipo organizador de la compañía.

Afonso señaló que la inauguración es “un día donde se confirma la presencia de una marca de renombre internacional y que también se asocia a partir de ahora al nombre de nuestro destino”. Para el representante insular, esta alianza entre el sector público y la inversión privada internacional no solo aporta a la competitividad turística, sino que garantiza una “estabilidad en el empleo” que resulta fundamental para “contribuir con ello al desarrollo de la calidad de vida de nuestra comunidad local”. La jornada culminó cuando Sue Barnett, miembro del comité, invitó a las autoridades y al equipo del resort al protocolario corte de cinta, sellando oficialmente el inicio de esta nueva etapa en el sur de Tenerife.








