Recuperar la funcionalidad y estética de la boca cuando se han perdido múltiples piezas dentales es uno de los mayores retos a los que se enfrentan los pacientes en Tenerife. Las estadísticas nacionales evidencian la magnitud de este problema: cerca del 44 % de los españoles ha padecido la falta de algún diente a lo largo de su vida, y en la franja de los adultos jóvenes (entre 35 y 44 años), más de la mitad ya ha perdido al menos una pieza, según los datos de las últimas Encuestas de Salud Oral. Frente a diagnósticos que a menudo resultan abrumadores, la tecnología y las técnicas quirúrgicas actuales ofrecen soluciones avanzadas, incluso para las bocas más castigadas por el paso del tiempo o las circunstancias personales.
Para arrojar luz sobre las opciones reales y desmitificar procesos que a menudo generan confusión, charlamos con el doctor Facundo Ríos, odontólogo especializado en cirugía con años de experiencia en la clínica Costa Adeje Dental Center, un centro de referencia en el sur de la isla preparado para abordar las situaciones clínicas más exigentes.
¿Cuándo se puede considerar una carga inmediata?
Cuando un paciente llega a la consulta con la necesidad urgente de reponer sus dientes, uno de los términos médicos que más resuena hoy en día es el de la “carga inmediata”. Para quienes no están familiarizados, se trata de una técnica que permite colocar una prótesis fija el mismo día, o a los pocos días, de haber insertado los implantes.
El especialista aclara que este procedimiento se aborda cuando la situación inicial ya es en sí misma un desafío clínico. “El paciente que demanda carga inmediata es un paciente que, por distintas circunstancias, ha perdido toda posibilidad de mantener las piezas que tiene en boca”, explica el doctor Ríos.
Esta técnica suele aplicarse para reponer arcadas completas (toda la fila de dientes superior o inferior), un método conocido comúnmente como All-on-4 o All-on-6, en referencia al número de implantes que actúan como pilares. Sin embargo, el requisito indispensable para llevarlo a cabo es la firmeza. “La dependencia primera de todo esto es la posibilidad que tengamos de conseguir una estabilidad primaria de los implantes“, señala. Es decir, el implante debe quedar lo suficientemente anclado al hueso desde el primer minuto para soportar la presión de la nueva prótesis. Al colocar varios implantes unidos por la prótesis, “se ayudan entre ellos a no tener movimiento, que es una cosa crucial en las primeras etapas de cicatrización”.
Cada paciente es un mundo
Aunque la inmediatez es el escenario ideal, los expertos advierten que la biología manda. No todos los tratamientos son viables para todas las personas. Para ilustrarlo, el cirujano detalla el caso real de una paciente, Paula, que acudió a Costa Adeje Dental Center con un deterioro dental severo.

De común acuerdo con el equipo médico, se optó por una solución altamente estable: una prótesis híbrida sobre seis implantes en ambas arcadas. En la mandíbula inferior, el procedimiento fluyó rápido y se pudo realizar la carga inmediata. Sin embargo, el maxilar superior presentó un reto anatómico común: la falta de hueso.
“Por la necesidad de ampliar la cantidad de hueso que teníamos en la parte superior, se decidieron hacer regeneraciones de tipo elevación de seno maxilar“, relata el especialista. Esta intervención consiste en crear una base ósea sólida donde antes no la había.
Este factor técnico obligó a modificar los tiempos. “Esto nos llevó a descartar la posibilidad de hacer carga inmediata sobre los implantes que iban en las zonas regeneradas, dado que sería mucha sobrecarga en una primera instancia de cicatrización tanto del hueso como del implante”, aclara el cirujano. La solución de los expertos fue aplicar un protocolo conservador: realizar las elevaciones óseas, esperar un tiempo prudencial de cicatrización, colocar los implantes y, finalmente, hacer la carga.
Este caso demuestra que se pueden combinar tiempos distintos en una misma boca. Como subraya el doctor Ríos, el objetivo de los especialistas es “encontrar lo que el paciente necesita, lo que quiere, y nosotros poder solucionarlo desde un punto de vista técnico, aprovechando las opciones que nos da a día de hoy la odontología”.
¿En qué casos se puede colocar un implante postextractivo?
Otra de las grandes dudas entre los pacientes es si resulta viable extraer un diente irrecuperable y, en el mismo acto quirúrgico, colocar el implante que lo sustituirá.
Para el cirujano de Costa Adeje, la respuesta es afirmativa, pero sujeta a condiciones estrictas. Se puede realizar “siempre y cuando tengamos soporte para que el implante se quede quieto en un primer momento; la estabilidad primaria es crucial para que cicatrice de la manera que nosotros queremos”.
El proceso no es tan simple como rellenar un hueco. Al extraer una pieza natural, el espacio que deja (el alvéolo) no siempre coincide exactamente con el tamaño del implante cilíndrico. “Si sacamos un diente y tenemos mucho espacio entre el huequito que queda y el implante, posiblemente tengamos que compensar eso con algún tipo de material”, indica el doctor. Aún así, recuerda que “si le damos tiempo al cuerpo, cicatriza igual o incluso mejor que si lo forzamos con biomateriales“. Por ello, insiste en que cada extracción requiere un análisis milimétrico para determinar la vía más segura.
El gran mito: “Los implantes son para toda la vida”

Al preguntarle sobre la mayor creencia popular que necesita ser desmentida en las consultas tinerfeñas, el doctor Ríos es tajante frente a la falsa sensación de invulnerabilidad que dan las prótesis artificiales.
“El mito sería que los implantes son para toda la vida“, advierte sin titubeos. “Los implantes son la última opción que tenemos para reponer piezas que se han perdido, pero también se pueden perder si no los mantenemos correctamente”.
El titanio no sufre caries, pero los tejidos vivos que lo rodean —la encía y el hueso— sí son vulnerables a las bacterias, pudiendo desarrollar enfermedades periimplantarias que acaban provocando la caída del implante.
La importancia vital del mantenimiento
Esta realidad técnica nos lleva a la advertencia final del especialista: la cirugía es solo la mitad del éxito. “No es lo mismo colocar implantes que mantenerlos”, reflexiona. “La parte más compleja de todo esto es el mantenimiento“.
La boca es un entorno descrito por el profesional como “tremendamente séptico”, lleno de bacterias naturales. Introducir un aditamento externo exige extremar las precauciones. Para garantizar la viabilidad a largo plazo, el doctor recalca que debe existir una verdadera “comunión entre la clínica y el paciente”.
Esto se traduce en controles periódicos en el centro dental y un compromiso firme en casa. “No es que porque tengan implantes ya se tienen que olvidar de cepillarse los dientes, poniéndonos en un caso ya más extremo”, alerta el doctor. “Esos implantes necesitan un cuidado específico que nosotros tenemos que instruir y motivar al paciente para que lo lleve a cabo”.
En definitiva, recuperar la funcionalidad y estética de la boca en casos complejos es hoy más viable que nunca gracias a la pericia de especialistas como el equipo de Costa Adeje Dental Center. Sin embargo, la tecnología y la cirugía avanzada exigen siempre respetar los tiempos biológicos y mantener un compromiso estricto con la higiene diaria. Para quienes se enfrentan a la pérdida de piezas dentales y buscan un diagnóstico personalizado, pueden consultar más detalles sobre estos procedimientos quirúrgicos y contactar directamente con los expertos a través de su sitio web oficial: https://dentalcostaadeje.com/






