La Inteligencia Artificial ha irrumpido en todos los ámbitos de la sociedad, incluyendo la salud. Si bien su uso requiere precauciones, en opinión del médico de Atención Primaria especializado en Medicina Deportiva José Faustino Afonso Domínguez, la adopción de esta tecnología por parte del personal sanitario va a ser ventajosa: “Nos tendremos que adaptar, porque, al final Chat GPT, Gemini y Claude ya saben más que yo. Y es así: tienen toda la información de un tema porque se conectan a la red y son capaces de mirarlo todo en segundos. Entonces, yo tengo que pivotar hacia una medicina más humana: que haya una herramienta que me permita mirar más a los ojos a mi paciente y me aporte más tiempo para empatizar con él, para mí es un éxito”.
Afonso ha sido uno de los docentes del curso de la Universidad de Verano de Adeje “IA y Salud: herramientas inteligentes para estudiar, investigar y ejercer mejor”, dirigido por Francisco Javier Amador Morera, del Departamento de Economía, Contabilidad y Finanzas de la Universidad de La Laguna. También ha participado como docente Sergio Berjón García, médico de Familia en Atención Primaria.

Sobre el peligro de que la IA pueda llegar a quitar empleos, Faustino Afonso señala que es algo real y, de hecho, ya se están perdiendo en algunos sectores, pero también cree que es una herramienta que no debe menospreciarse: “Todo lo que sea mejorar y conseguir mejores resultados para nuestros pacientes y mejorar su salud, bienvenido sea”. Por otro lado, en el sector concreto de la salud, el especialista no considera que figuras como las del médico, enfermería y fisioterapia vayan a ser reemplazadas a medio y largo plazo dado su componente manual, especialmente las dos últimas.
Otro ámbito de la salud en el cual la IA puede ser de gran utilidad es la investigación, pues según las estimaciones del especialista, puede llegar a implicar un ahorro de tiempo del 50%. “Uno de los ejemplos donde supone un antes y un después es en la búsqueda bibliográfica. Hacer una búsqueda del estado de la cuestión de una investigación puede tardar meses, porque hay que encontrar todo lo habido y por haber sobre un tema. La IA te lo hace en 5 minutos, y ya tienes toda la bibliografía disponible para tú revisarla. Eso son meses de trabajo que te adelanta”.
Ahora bien, es necesario formarse adecuadamente para saber conocer estas herramientas y, sobre todo, ser consciente de su limitaciones, que las tiene. “No es un oráculo ni es infalible, ninguna de las dos cosas. Es un modelo que predice la siguiente palabra, eso es lo que hace. Y necesita del humano para que haga bien su trabajo. Y también tenemos que ser capaces de reconocer cuándo alucina. Porque alucina, y bastante”, advierte.
Afonso aboga por la responsabilidad de las personas usuarias, ya que en muchas ocasiones se está utilizando la IA sin los conocimientos necesarios. “Sabiéndola usar, es una herramienta súper potente; no sabiéndolo, puede llegar a ser un peligro”, especialmente en ámbitos como la salud.
El principal error que identifica es que muchas personas la utilizan como si fuera una especie de Google en el que una persona da la respuesta, y esto hace que se le dé una credibilidad del 100% a sus respuestas. “Y eso no es así, ni mucho menos. Importa mucho cómo interactúas con ella, cómo le preguntas a la IA, cómo la configuras y eso cambia radicalmente la forma en la que te da el feedback”.
Esta acción formativa ha sido concebida como un taller práctico, utilizando las IA más extendidas -Chat GPT, Gemini y Claude- para diferentes casuísticas e incluso observando las diferencias de comportamiento entre sus versiones gratuitas y de pago. El curso se ha basado en las últimas revisiones a las que han sido sometido esas plataformas al respecto de la guía para la salud y ha puesto especial énfasis en ofrecer al alumnado nociones para saber preguntar bien o, expresado en los términos de esta tecnología, formular un buen prompt específicamente en profesiones vinculadas con la salud.
Así, durante la primera jornada del curso se ha ofrecido formación para crear proyectos que permitan automatizar ese prompting y así evitar tener que repetirlo cada vez que sea necesario, lo cual supone un engorro porque en ocasiones puede estar compuesto por textos muy largos.
También se han impartido nociones sobre la utilización de herramientas como Notebook LM para crear un sistema cerrado que responda solamente en base a los archivos que previamente el usuario ha subido, y así los resultados no se “contaminen” con ningún enlace externo. El curso abarca igualmente la automatización de tareas como el envío de correos electrónicos y la elaboración de resúmenes, infografías, imágenes y otros materiales que sea necesario entregar a los y las pacientes.







