El Cabildo de Tenerife ha actualizado la situación del Plan de Emergencias Insular de Tenerife (PEIN), rebajando el nivel de emergencia a situación de alerta (nivel 1) desde las 02:30 horas de este 25 de marzo. Esta decisión se adopta tras la mejora de las condiciones meteorológicas que habían motivado su activación y una vez finalizados los episodios más adversos asociados a la borrasca Therese que ha afectado al Archipiélago. La medida va en consonancia con la actualización realizada por el Gobierno de Canarias en el marco del Plan Especial de Protección Civil por Riesgo de Inundaciones (PEINCA).
La presidenta de la Corporación insular, Rosa Dávila, ha destacado que “la respuesta coordinada de todos los servicios de emergencia y administraciones ha sido clave para garantizar la seguridad de la población durante estos días”. Asimismo, la mandataria ha subrayado que “seguimos en situación de alerta y es fundamental mantener la prudencia”. En esta misma línea, el Jefe de Servicio de Protección Civil de Tenerife, Néstor Padrón, ha explicado que “aunque se reduce el nivel de emergencia, se mantienen medidas preventivas y dispositivos activos para actuar con rapidez ante cualquier incidencia”.
El paso del temporal ha dejado un saldo de casi 600 incidencias concentradas principalmente en el conjunto del norte de la isla, con especial afección en municipios como La Orotava, Puerto de la Cruz, Los Realejos, Tacoronte y La Matanza. Entre las principales consecuencias destacan cortes de suministro eléctrico que han dejado sin luz a unas 2.500 personas, así como diversas inundaciones localizadas. Por otra parte, la situación meteorológica también ha dejado una fuerte nevada en el Parque Nacional del Teide, un factor que complica aún más la movilidad y obliga a extremar las precauciones en la zona.
Las intensas incidencias registradas en la red viaria insular han obligado a movilizar a los operarios en varios puntos de la isla. En estos momentos, la carretera TF-12 permanece cerrada mientras se trabaja en la retirada de una piedra de gran tamaño. En la TF-5, a la altura del punto kilométrico 16, se procederá al corte de un carril para retirar ramas caídas de la calzada. Por su parte, en la TF-21, concretamente en las zonas de Cañeño y Barroso, los equipos de carreteras continúan trabajando para despejar la vía de piedras y barro, buscando permitir su apertura con seguridad.
Pese a los estragos, los servicios de limpieza y mantenimiento ya han logrado normalizar el tráfico en varias zonas. La TF-13, a la altura de Bajamar, ha podido reabrirse tras un desprendimiento. De igual forma, la vía TF-312 en Puerto de la Cruz ha sido limpiada tras la inundación de un tramo durante la noche. También se han resuelto los desprendimientos registrados en las carreteras TF-344, TF-436 y TF-24.
A pesar de la bajada a nivel 1, el Cabildo advierte que mantiene vigentes una serie de restricciones y medidas preventivas ineludibles para garantizar la seguridad. Estas medidas incluyen el cierre al tráfico de la carretera TF-445 de acceso a Punta de Teno y el cierre de los accesos al Parque Nacional del Teide a través de las vías TF-21, TF-24 y TF-38. Igualmente, se mantiene la prohibición estricta de acceso a senderos, pistas forestales, zonas recreativas y espacios naturales protegidos, incidiendo especialmente en las áreas de medianías y cumbres.
Con el inicio de esta fase de normalización progresiva, la institución insular mantiene la vigilancia activa y la coordinación con el resto de administraciones. El Cabildo insiste a la ciudadanía en la importancia de seguir las recomendaciones de autoprotección, las cuales pasan por evitar desplazamientos innecesarios, extremar la precaución en las carreteras —especialmente en zonas de barrancos y áreas costeras— y atender en todo momento las indicaciones de las autoridades.
Del mismo modo, se ha recomendado a todos los municipios de la isla que refuercen la vigilancia en las zonas susceptibles de ser inundables, revisen las infraestructuras y aseguren los elementos que puedan ser desplazados por la acción del viento o la lluvia. Para finalizar, el Cabildo informa que mantendrá alertados todos los recursos insulares, tanto ordinarios como extraordinarios, para intervenir de forma inmediata si la situación lo requiere, y recuerda a la población la necesidad de mantenerse informada a través de los canales oficiales.






