Agentes de la Guardia Civil pertenecientes al Área de Investigación del Puesto Principal de Granadilla de Abona han detenido a dos varones, residentes en el citado municipio, como presuntos autores de un delito continuado de estafa. En el marco de la bautizada como operación “Banca”, los investigadores han destapado un fraude inmobiliario cuyo perjuicio económico asciende a 148.000 euros.
El entramado de los acusados se basaba en ofertar propiedades en el término municipal de Granadilla de Abona a precios considerablemente inferiores a los del mercado actual. Este aparente atractivo económico facilitaba el engaño a los compradores, a quienes lograban convencer para que realizaran ingresos de dinero bajo el concepto de una supuesta ‘reserva’, siempre con la promesa de que dicha cuantía sería descontada del coste final.
Ante la demora para concretar la firma, que en ocasiones se dilataba durante meses, los estafadores se excusaban argumentando la espera de diversas autorizaciones vinculadas a la recepción de las escrituras. Sin embargo, las pesquisas han revelado que los terrenos prometidos eran directamente ficticios o que, de existir físicamente, sus legítimos dueños no tenían ninguna relación ni conocimiento del proceso de compraventa.
Gracias a la labor de investigación, se ha logrado certificar hasta el momento la existencia de un total de 108 personas perjudicadas por esta red, todas las cuales ya han interpuesto la correspondiente denuncia formal.
Tras su localización, los dos individuos arrestados han sido puestos a disposición de la autoridad judicial competente junto con las diligencias instruidas.
Inmaculada González, portavoz de la Guardia Civil, explica los detalles
Las claves de la Guardia Civil para evitar fraudes en la compra de terrenos
A raíz de este suceso, las fuerzas de seguridad han trasladado a la ciudadanía diversas pautas preventivas redactadas para evitar caer en nuevos fraudes del sector inmobiliario.
En primer lugar, los agentes instan a desconfiar de los aparentes chollos, prestando especial atención si el precio del terreno se sitúa muy por debajo de su valor real de mercado.
Como medida de seguridad imprescindible, recomiendan exigir siempre al vendedor documentación registral, solicitando una Nota Simple actualizada expedida por el Registro de la Propiedad; este trámite permite confirmar la identidad del verdadero titular y descartar que el inmueble cuente con cargas o embargos vigentes.
Las autoridades también aconsejan acudir físicamente a la parcela para comprobar in situ sus límites y dirigirse al Ayuntamiento correspondiente con el objetivo de verificar la situación urbanística del suelo, asegurándose de si es urbanizable o si presenta restricciones legales derivadas de ser un terreno rústico o protegido.
A todo ello se suma la necesidad de comprobar rigurosamente la identidad de la parte vendedora mediante documentación oficial y, en caso de que la operación se plantee en nombre de una empresa, requerir tanto el acta constitutiva como los poderes notariales.
Por último, se hace especial hincapié en no adelantar fondos bajo ninguna circunstancia, advirtiendo a los compradores de que nunca deben entregar dinero en efectivo sin obtener un recibo a cambio ni realizar transferencias bancarias a favor de particulares sin haber firmado y formalizado un contrato previo.





