La jornada de ayer y la madrugada de hoy han puesto a prueba la incansable capacidad de respuesta de los Bomberos de Tenerife. En apenas unas horas, los efectivos se han enfrentado a un intenso carrusel de emergencias que ha abarcado desde el rescate vital hasta la lucha contra las llamas en áreas residenciales de la isla.
El primer gran desafío se desató sobre las 15:00 horas. La Central de Coordinación de Emergencias de Bomberos de Tenerife recibió una alarmante llamada a través del 112: las llamas asomaban con virulencia por la fachada de un bloque de edificios en el municipio de Candelaria. Hasta el lugar se movilizaron de inmediato efectivos con base en los parques de Güímar y Santa Cruz. A su llegada, el escenario confirmaba la gravedad del aviso.
Mientras el personal sanitario del Servicio de Urgencias Canario (SUC) brindaba asistencia en el exterior a la propietaria del inmueble afectado, los bomberos se abrieron paso hacia la azotea. El foco del incendio se localizaba en el cuarto de lavar de un ático. Tras una rápida y contundente intervención, los equipos lograron extinguir el fuego por completo y procedieron a ventilar el denso humo que había invadido tanto la escalera del edificio como las residencias aledañas. Este amplio despliegue preventivo contó con la presencia y colaboración de la Policía Local y la Guardia Civil.

Apenas unas horas más tarde, a las 18:40 horas, el parque capitalino tuvo que movilizarse de nuevo. En esta ocasión, el objetivo se situaba en Santa Cruz, donde un aparatoso fuego de rastrojos cobró fuerza en un solar directamente anexo al Colegio Adonay. Los efectivos intervinieron con celeridad para sofocar las llamas y evitar cualquier riesgo en las inmediaciones del centro educativo.
La tensión de la jornada alcanzó su punto más crítico y doloroso hacia las 20:30 horas. Los bomberos del parque de Güímar fueron requeridos de extrema urgencia para un rescate en el mar. Una persona se encontraba en el agua sufriendo una parada cardiorrespiratoria. Los equipos de rescate lograron extraer al afectado y trasladarlo hacia una zona más segura de la costa, donde le practicaron de inmediato las maniobras de reanimación. El esfuerzo se prolongó con la llegada de los sanitarios del SUC, quienes tomaron el relevo en la asistencia médica. Trágicamente, y pese a los incansables intentos de todos los intervinientes por salvarle la vida, finalmente solo se pudo certificar el fallecimiento de la víctima.Más detalles de la noticia
Fallece un joven tras ser rescatado del mar en la costa de Güímar
La tregua nocturna fue inexistente
Ya en la madrugada de hoy, en torno a las 02:00 horas, las sirenas volvieron a sonar en el parque capitalino. El destino era una casa terrera en Santa Cruz. La situación exigía máxima celeridad al verificarse que había una persona en el interior de la vivienda mientras un potente fuego devoraba la cocina.

Los bomberos accedieron al inmueble, controlaron y extinguieron las llamas en su totalidad y ejecutaron las labores de ventilación necesarias para asegurar el área, en un servicio que también requirió el desplazamiento de la Policía Local y de los sanitarios del SUC.
La advertencia de los profesionales: proteger la vida es la única prioridad
Tras esta exigente sucesión de siniestros, desde el Consorcio de Bomberos de Tenerife han lanzado un mensaje fundamental de concienciación ciudadana. Los profesionales recuerdan que, ante un incendio en el hogar, la prioridad absoluta e incuestionable es proteger la vida humana.
Los bomberos insisten en que los ciudadanos solo deben intentar sofocar fuegos que se encuentren en una fase incipiente y única y exclusivamente si disponen de herramientas eficaces y específicas, como extintores o mantas ignífugas. Emplear elementos improvisados o poco eficaces supone un riesgo extremo que expone a las personas a sufrir graves quemaduras o a padecer las letales consecuencias de la inhalación de humo.
La recomendación oficial del cuerpo de extinción es directa para cualquier ciudadano que se enfrente a esta situación: llame inmediatamente al 112, cierre todas las puertas a su paso para contener el avance del fuego y busque un lugar seguro para protegerse del humo y de las llamas mientras aguarda la inminente llegada de los servicios de emergencia.







