Las recientes decisiones del Consejo de Ministros sobre la red aeroportuaria española han generado una respuesta de alivio pero cargada de escepticismo en la Asociación Hotelera y Extrahotelera de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro (Ashotel). Mientras que la patronal recibe favorablemente la contención en el incremento de las tarifas de Aena, mantiene una profunda cautela frente al paquete de inversiones destinado a las terminales tinerfeñas, cuestionando los tiempos de ejecución tras más de diez años de reivindicaciones inatendidas.
En el ámbito tarifario, el Gobierno central ha frenado las intenciones iniciales del gestor aeroportuario, que planeaba elevar sus tasas por encima del 4%. Finalmente, el incremento se ha fijado en un 0,33%. Para el presidente de Ashotel, Jorge Marichal, esta medida evita “una pérdida de competitividad importante en los aeropuertos españoles”. Según el dirigente hotelero, limitar este encarecimiento “va a fomentar que las líneas aéreas, que lo están pasando bastante mal por culpa de la situación geopolítica y sobre todo por las subidas del precio del fuel, puedan afrontar las próximas temporadas con una mayor tranquilidad”.
La organización empresarial entiende que, si bien el aumento generalizado de costes impacta a todo el tejido productivo, el Estado debe adoptar decisiones estratégicas a gran escala. En este sentido, Ashotel defiende que ajustar los márgenes de beneficio en empresas semipúblicas como Aena termina compensándose ampliamente mediante “una explosión geométrica de los ingresos a través de la recaudación por los impuestos que genera el turismo”. Esta postura gubernamental refleja, en palabras de Marichal, la comprensión de que “el turismo es uno de los eslabones principales de la economía española y el que está apuntalando el crecimiento y la generación de empleo de calidad”.
La otra cara de la moneda para el sector son las infraestructuras físicas. El Ejecutivo ha aprobado una partida de 553 millones de euros para el aeropuerto de Tenerife Sur y otros 313 millones para Tenerife Norte-Los Rodeos. La patronal califica esta inyección de capital como una inversión muy potente, pero advierte que el montante total parece insuficiente si se analiza en el contexto del rezago histórico que padecen ambas instalaciones. Los datos de cierre de 2025 avalan la presión de la demanda aeroportuaria en la isla: Tenerife Sur se consolidó como el séptimo aeropuerto más transitado de la red nacional, contabilizando cerca de 14 millones de pasajeros y 92.300 operaciones, consolidándose como uno de los recintos más rentables del Estado. Por su parte, Tenerife Norte alcanzó el duodécimo puesto de un total de 48 aeródromos españoles, registrando 7,1 millones de viajeros y 87.000 operaciones.
El principal motivo de queja de los hoteleros radica en la dilatación de los plazos oficiales. Marichal lamenta que las actuaciones proyectadas queden repartidas entre el actual Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) y el próximo, lo que provoca que las obras estén excesivamente ralentizadas en el tiempo. Por este motivo, la patronal asume el anuncio gubernamental con desconfianza ante el histórico de retrasos y lanza una advertencia clara sobre la necesidad de materializar estos proyectos sin más demoras. “Solo estaremos verdaderamente tranquilos cuando comprobemos que los pliegos de las inversiones anunciadas salen adelante y las contrataciones se ejecuten”, sentenció el presidente de Ashotel.




