La Asociación de Líneas Aéreas (ALA) ha recibido con cautela la aprobación del Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA III) por parte del Consejo de Ministros para el periodo 2027-2031. Aunque la patronal aérea aspiraba a una rebaja de los precios, ha reconocido que el Gobierno ha logrado suavizar las pretensiones iniciales de AENA al fijar un incremento acumulado del 1,65% para el quinquenio, lo que equivale a una subida anual del 0,33%.
A la espera de examinar el texto definitivo en detalle, la industria defiende que había margen real para reducir las tarifas aeroportuarias. Según argumenta ALA, el sector atraviesa un crecimiento dinámico, reflejado en el aumento del tráfico aéreo del 3,8% durante los primeros ocho meses de 2026, periodo en el que se han alcanzado los 225 millones de pasajeros. Este volumen de actividad, sumado a unos parámetros muy ajustados tanto en los costes operativos (OPEX) como en el coste de capital (WACC), justificaba un abaratamiento de los peajes aeroportuarios.
La asociación subraya que esta visión era compartida por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). El organismo supervisor avaló en su momento un descenso tarifario anual tras concluir que dicha reducción no comprometería el plan inversor regulado del gestor aeroportuario, que asciende a cerca de 10.000 millones de euros.
Uno de los principales motivos de fricción señalados por las compañías aéreas es el cálculo de las previsiones de pasajeros. Desde ALA denuncian que la falta de ajuste a la realidad en las proyecciones de AENA obliga a la CNMC a corregir al alza las estimaciones de tráfico cada año. Esta dinámica genera de forma recurrente superávits regulatorios que benefician al gestor aeroportuario y perjudican a aerolíneas y usuarios. Ante esta situación, la patronal considera urgente modificar el marco legislativo actual para introducir un mecanismo de ajuste de tráfico a posteriori, una herramienta de la que el sistema carece actualmente.
La prioridad de la asociación ahora es garantizar que la hoja de ruta recién aprobada mantenga la competitividad del sector y no se modifique a favor de AENA en los próximos años. Javier Gándara, presidente de ALA, ha advertido sobre los riesgos de encarecer los costes operativos a medio plazo: “Reconocemos que se haya establecido una senda tarifaria moderada, aunque esperamos que no se traduzca de nuevo en un periodo en donde AENA obtenga un exceso de retorno regulado en detrimento de las compañías aéreas y los pasajeros”.
Para evitarlo, Gándara exige un cumplimiento estricto de las condiciones ratificadas hoy por el Ejecutivo. “Ahora es importante preservar el espíritu de esta senda durante todo el periodo regulatorio, ya que sería contrario a ese objetivo el que dicha senda pudiera verse significativamente alterada por peticiones desproporcionadas e injustificadas de actualización de precios mediante algunos de los mecanismos previstos en el marco regulatorio”, ha sentenciado el directivo.





