El director del Servicio Canario de la Salud (SCS), Adasat Goya, ha visitado la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (UATAN) del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria para evaluar su operatividad. Durante la jornada, las autoridades sanitarias expusieron el funcionamiento íntegro de este complejo asistencial, que sitúa al archipiélago como una de las siete regiones de España que disponen de un centro de referencia especializado en el tratamiento de Enfermedades Infecciosas de Alto Riesgo (EIAR).
Este espacio constituye un dispositivo sanitario de referencia para el manejo de enfermedades infecciosas de alto riesgo, que dispone de circuitos específicos de activación, coordinación y respuesta ante posibles casos en investigación o confirmados. Para garantizar su operatividad ininterrumpida, la instalación precisa de un equipo humano compuesto por alrededor de cincuenta profesionales de carácter multidisciplinar.
Infraestructura clínica y control de bioseguridad
La infraestructura de la unidad está diseñada para garantizar la máxima contención biológica. Cuenta con un área específica estructurada en una habitación de alto aislamiento asistida por siete salas de soporte. En este entorno, se ofrecen cuidados clínicos integrales que abarcan desde la asistencia convencional hasta el nivel intensivo para pacientes sospechosos o confirmados. Entre las prestaciones clínicas detalladas se incluye el Soporte Vital Avanzado, la administración de tratamientos especializados, las terapias de reemplazo renal, la Cirugía Menor de Urgencia, así como un laboratorio de respuesta rápida y diagnóstico por imagen.
El área de bioseguridad juega un papel fundamental en el funcionamiento de la UATAN. El dispositivo integra servicios de soporte rigurosos que engloban la toma y gestión de muestras biológicas, la aplicación de medidas de control de bioseguridad de alta capacidad, la gestión de residuos biosanitarios, la desinfección de alto nivel y el manejo post-mortem de los pacientes.
Organización y equipo multidisciplinar
El protocolo de atención médica establece un circuito de trabajo consensuado en el que participan de forma coordinada la Dirección General de Salud Pública del SCS, el Servicio de Urgencias Canario (SUC) y la red de hospitales y centros de salud de la comunidad. Este marco de actuación contempla todo el circuito asistencial operativo y delimita las actividades que debe realizar cada categoría profesional.
El equipo humano que da vida a la UATAN está compuesto por médicos especialistas en enfermedades infecciosas, Medicina Interna, Microbiología y Medicina Intensiva. Junto a ellos, resulta imprescindible la labor de los profesionales de Enfermería, así como del personal técnico de prevención de riesgos laborales, limpieza, seguridad y mantenimiento de las instalaciones.
Criterios de activación y derivación de pacientes
La puesta en marcha del dispositivo responde a directrices nacionales estrictas. Tal y como señala el documento técnico del Ministerio de Sanidad titulado ‘Estructura y funcionamiento de la Red de Hospitales para la Atención de Enfermedades Infecciosas de Alto Riesgo en España (Red UATAN)’, la activación se produce bajo “tres escenarios” específicos.
El primero contempla la detección de al menos un caso de EIAR, ya sea confirmado o en investigación, dentro del territorio nacional.
El segundo escenario obedece a la decisión de repatriación a España de un paciente en las mismas circunstancias que se encuentre en el extranjero.
Por último, se activará la red ante la detección de un caso sospechoso en un punto de entrada al país, como un puerto o un aeropuerto.
El documento también rige los mecanismos de priorización para el ingreso de pacientes, una decisión que siempre será valorada conjuntamente por el personal sanitario a cargo del caso y las autoridades de salud pública pertinentes.
El circuito de notificación de alertas sanitarias
Ante la mínima sospecha clínica, el procedimiento exige una respuesta inmediata. El profesional médico que detecte un posible caso está obligado a notificarlo de forma urgente, por vía telefónica, a la Unidad de Vigilancia Epidemiológica de la Dirección General de Salud Pública del SCS, así como mediante la Red Canaria de Vigilancia Epidemiológica.
Una vez activado este primer aviso, la Unidad de Vigilancia Epidemiológica asume la responsabilidad de trasladar la información, con carácter de urgencia, al Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) dependiente del Ministerio de Sanidad, y al Centro Nacional de Epidemiología (CNE), garantizando así el conocimiento de la alerta a nivel estatal.

Protocolos de prevención en el entorno hospitalario
La protección del personal es una prioridad absoluta en el protocolo de la UATAN. El Hospital de La Candelaria dispone de medidas exhaustivas para evitar la exposición a sangre, fluidos y materiales contaminados. Para lograr este objetivo, se fundamenta la protección en tres pilares: formación, información y supervisión constante de todas las personas que entren en contacto con los casos en estudio o ya confirmados.
Asimismo, la normativa interna regula estrictamente los procedimientos para el traslado seguro de los enfermos hacia el centro de referencia, las precauciones necesarias durante la toma, transporte y procesamiento de muestras analíticas, el proceso de diagnóstico y envío de estas, y el consiguiente estudio y manejo de los contactos cercanos al paciente.
La amenaza de las Enfermedades Infecciosas de Alto Riesgo
El operativo está diseñado exclusivamente para hacer frente a patologías excepcionales. Las Enfermedades Infecciosas de Alto Riesgo (EIAR) se definen como aquellas cuyo manejo requiere de intervenciones clínicas que implican un elevado peligro de transmisión para los trabajadores sanitarios si no existen condiciones de seguridad óptimas, así como un riesgo para la población general en caso de que fallen las medidas de contención. Este tipo de diagnósticos exige una priorización inmediata de recursos y, con frecuencia, es origen de situaciones de alarma social.
En este grupo de patógenos destacan las fiebres hemorrágicas víricas (FHV). Estas infecciones, causadas por distintas familias de virus, incluyen dolencias de transmisión por contacto directo, tales como la Enfermedad por Virus Ébola, Marburg, Lassa o la Fiebre Hemorrágica de Crimea-Congo. Por otro lado, la UATAN también está preparada para intervenir ante enfermedades de transmisión aérea, entre las que se encuentran la enfermedad por el virus Nipah, la peste neumónica o diversas variantes de gripe zoonótica.
El contexto global actual justifica la necesidad de estas instalaciones. El notable aumento en la frecuencia y la velocidad de los viajes internacionales, sumado al transporte global de mercancías y animales, ha incrementado el riesgo de importación de patógenos desde zonas endémicas hacia territorios libres de ellos. En este escenario epidemiológico, la posición geográfica y las conexiones de España la convierten en una importante puerta de entrada a Europa para personas procedentes de los continentes africano y latinoamericano, un factor que eleva la probabilidad de importación de este tipo de microorganismos y obliga al sistema sanitario a mantener una vigilancia activa.






