La asociación Alisios Norte ha denunciado la existencia de un “déficit histórico” en las inversiones viarias de Tenerife que cuantifican en más de 2.000 millones de euros. Ante esta situación, el colectivo ha manifestado su total respaldo a la reciente decisión de la Cámara de Comercio de sumarse a la petición de declaración de emergencia de movilidad, una herramienta que consideran vital para desbloquear el colapso que sufre la isla.
Desde la entidad señalan que este posicionamiento de la Cámara evidencia el amplio “consenso social” existente para exigir a las administraciones públicas —Cabildo, Gobierno de Canarias y Estado— que activen los instrumentos de gestión necesarios para acometer las obras pendientes con urgencia. El objetivo principal de esta declaración de emergencia sería agilizar los trámites burocráticos para la mejora de la autopista TF-5, vía que continúa concentrando los problemas de tráfico más graves.
El Norte: un área poblada pero incomunicada
Alisios Norte pone el foco en la realidad demográfica de la comarca: los 15 municipios del norte de la isla agrupan a más de 250.000 habitantes, constituyendo uno de los núcleos poblacionales más importantes del Archipiélago, pero, paradójicamente, uno de los peor comunicados.
La asociación critica duramente la gestión de los últimos años, caracterizada por una inversión “muy deficitaria” y un escaso nivel de ejecución de los recursos asignados tanto por el Estado como por la Comunidad Autónoma.
Alerta por el “cuello de botella” del Anillo Insular
Más allá de la situación actual, el colectivo muestra su preocupación por la falta de planificación a medio plazo. En concreto, denuncian que aún no existe “ni plan ni proyecto” para el cierre del Anillo Insular en el tramo comprendido entre Los Realejos y San Juan de la Rambla. De igual forma, señalan la inexistencia de un proyecto encargado para el segundo carril entre Icod de los Vinos y El Tanque.
Esta falta de previsión tendrá consecuencias directas: Alisios Norte advierte que, una vez finalice la obra del túnel de Erjo, se producirá un inevitable “cuello de botella” que trasladará las mismas retenciones que se sufren hoy a nuevos puntos de la vía.
Inyección de recursos y nuevas fórmulas de gestión
Para la asociación, ha quedado “más que demostrado” que los recursos actuales son insuficientes. Por ello, insisten en que la declaración de emergencia de movilidad —siguiendo el modelo aplicado con la emergencia hídrica— permitiría una mayor inyección económica y establecer plazos de ejecución concretos.
Asimismo, el colectivo invita a reflexionar sobre por qué no se han ejecutado las actuaciones previstas en el último lustro, señalando las dificultades administrativas y las garantías procedimentales como posibles frenos. Para superar estos obstáculos, proponen explorar nuevas fórmulas más allá de las relaciones interadministrativas, tales como la colaboración público-privada, la concesión de servicios o el endeudamiento justificado.
Medidas complementarias
Finalmente, Alisios Norte recuerda que el asfalto no es la única solución. Reiteran la necesidad de implementar medidas complementarias que reduzcan la dependencia del vehículo privado y los desplazamientos al área metropolitana. Entre sus demandas destacan la entrada escalonada en la Universidad, el fomento del transporte público, la descentralización administrativa y, de manera destacada, la potenciación del Hospital del Norte para evitar traslados médicos innecesarios.






