Agentes de la Policía Nacional —en el marco de la operación ‘peluche’— han arrestado a un joven de 21 años, residente en la localidad barcelonesa de Santa Coloma de Cervelló, acusado de obligar de forma insistente a menores de 14, 15 y 16 años a enviar fotografías y vídeos de contenido sexual a través de internet. Al detenido se le imputan los delitos de agresión sexual a menores de 16 años, coacciones y corrupción de menores.
La investigación policial tuvo su punto de partida en la isla, a raíz de una denuncia presentada ante el Grupo de Delitos Tecnológicos de la Brigada Provincial de Policía Judicial (BPPJ) de Santa Cruz de Tenerife. Una menor de 14 años relató que una persona desconocida le exigía de manera constante, y mediante amenazas, el envío de imágenes desnuda y la realización de tocamientos. Las numerosas gestiones realizadas por los agentes en este suceso permitieron identificar al presunto autor de los hechos y ubicar su domicilio en Santa Coloma de Cervelló, por lo que se derivó la información de manera inmediata al Grupo 22 de Protección al Menor de la BPPJ de Barcelona.
Durante el transcurso de la investigación y el intercambio de datos entre las comisarías de Santa Cruz de Tenerife y Barcelona, los agentes localizaron una segunda denuncia interpuesta por otra menor de 15 años en La Coruña, la cual relataba circunstancias que coincidían plenamente con el mismo modus operandi. Una vez recabada y unificada toda la información mediante diligencia informe, se dio cuenta a la autoridad judicial, que acordó la entrada y registro en la vivienda del investigado.
En la fase de explotación del operativo policial, los agentes procedieron al análisis in situ de los dispositivos informáticos del joven durante el registro de su domicilio. En ellos se hallaron conversaciones y vídeos de carácter sexual pertenecientes a, por lo menos, otras siete víctimas menores de edad, a las que también obligaba a generar este tipo de grabaciones. Los investigadores de la Policía Nacional no descartan que se pueda localizar e identificar a más víctimas una vez concluya el análisis forense exhaustivo de los aparatos electrónicos intervenidos.

Un historial de riesgo ya conocido
Se da la circunstancia de que el detenido ya contaba con antecedentes policiales recientes. En el año 2024 fue arrestado por el cuerpo de los Mossos d’Esquadra. A raíz de esa intervención, el juzgado decretó como medida cautelar sobre el presunto agresor sexual la prohibición de acercarse a un centro escolar situado en la localidad de Sant Boi de Llobregat.
Ante la gravedad del caso, el cuerpo policial ha emitido un recordatorio subrayando que la corrupción de menores no es únicamente un delito penal, sino una flagrante violación de los derechos humanos de los niños. Advierten que cada año miles de menores son explotados y sus imágenes acaban siendo distribuidas en línea, lo que provoca un daño irreparable en el desarrollo y en las vidas de las víctimas.
Esta compleja operación de ámbito nacional ha sido el resultado del trabajo coordinado entre el Grupo de Delitos Tecnológicos de la Comisaría de Santa Cruz de Tenerife, el Grupo 22 de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Barcelona y la Brigada Local de Policía Judicial de la Comisaría de Cornellà de Llobregat.






