El Gobierno de Canarias, a través de la Dirección General de Emergencias, ha elevado este sábado, 21 de marzo, el nivel de emergencia ante el severo impacto de la borrasca ‘Therese’. En concreto, el Ejecutivo ha declarado la situación de Alerta del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo de Inundaciones (PEINCA) por la inminente crecida de barrancos en las islas de La Palma, El Hierro, La Gomera, Tenerife y Gran Canaria, manteniendo al resto del archipiélago en prealerta.
Asimismo, se ha actualizado el Plan Territorial de Emergencia de Protección Civil (PLATECA) a la fase de Alerta para las islas occidentales y Gran Canaria, al tiempo que persiste la prealerta del PEINCA por inundaciones costeras en toda la comunidad autónoma.
La persistencia de las intensas lluvias y el consecuente aumento del caudal han provocado medidas drásticas en las últimas horas. En coordinación con el Cabildo de Gran Canaria y el Ayuntamiento de Agaete, las autoridades han procedido al desalojo preventivo de los barrios de Los Pérez y El Hornillo. Esta decisión se ha tomado “ante la posibilidad de que el embalse [de Los Pérez] empiece a aliviar en las próximas horas”, tal y como informan fuentes gubernamentales. Los vecinos afectados han sido trasladados de inmediato al IES Pepe Dámaso, instalación habilitada para su acogida provisional.
Los estragos de la borrasca se hacen notar en toda la región. Desde el inicio de este episodio meteorológico adverso hasta las 10:00 horas de hoy, el Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 112 Canarias ha gestionado un total de 1.105 incidentes. Según el balance oficial, la provincia de Santa Cruz de Tenerife concentra la mayor parte de los avisos, sumando “el 60,03 % con la mayoría de ellas”, mientras que la provincia de Las Palmas registra el 41,5 % de las incidencias operativas.
Las carreteras de las islas occidentales y Gran Canaria están sufriendo de manera particular el embate de la tormenta. Durante la madrugada y las primeras horas del día, las lluvias han provocado la caída de piedras de grandes dimensiones, tierra y ramas, derivando en cortes totales o parciales de tráfico. La Administración autonómica advierte de “la crecida de barrancos que, en algunos casos, su desborde está afectando a carreteras de las islas más montañosas”. Existe, además, un riesgo alto de inundaciones locales urbanas y crecimientos súbitos de cauces que podrían alcanzar zonas bajas, especialmente en las vertientes sur y oeste. Ante la continuación de las precipitaciones, el Ejecutivo alerta de que “cabe la posibilidad de que pequeños núcleos y diseminados queden aislados”, sin descartar nuevas evacuaciones preventivas.
Frente a este escenario, la Dirección General de Emergencias ha emitido un mensaje contundente: “Se hace un llamamiento a la población para que evite desplazamientos innecesarios, sobre todo por vías secundarias y del interior”. Las autoridades insisten en la obligación de seguir estrictamente las indicaciones de los ayuntamientos y cabildos insulares, respetar la señalización de las vías cerradas y extremar la precaución por la posible presencia de operarios en la calzada. En relación a las fuertes escorrentías, recalcan de forma tajante que “no se debe intentar cruzar el caudal y si ve a alguien en peligro llame al 112”.
El pronóstico meteorológico no prevé una mejora inmediata a corto plazo. Se espera que las precipitaciones continúen, pudiendo ser persistentes y ocasionalmente fuertes en las medianías de las islas occidentales y Gran Canaria. En el resto de las vertientes, los chubascos serán, por lo general, menos frecuentes y probables. Por ello, continúan en vigor las alertas por lluvias, viento y fenómenos costeros en Gran Canaria y las islas occidentales, mientras el resto del territorio sigue en prealerta. A su vez, se mantienen activas las prealertas por tormentas en el archipiélago y por nevadas en el entorno del Teide.
Recomendaciones de autoprotección
Para minimizar los riesgos, el Gobierno de Canarias ha difundido una serie de recomendaciones de autoprotección dirigidas a la ciudadanía. Se insta a la población a cerrar y asegurar puertas y ventanas para frenar la entrada de agua, recordando que la instalación de pequeñas protecciones puede ayudar a resguardar los inmuebles en caso de inundación. A los conductores que se vean sorprendidos por la tormenta, se les exige disminuir la velocidad, advirtiendo claramente que “no se detenga en zonas donde pueda discurrir gran cantidad de agua, ni atraviese los tramos inundados para evitar que la fuerza del agua le arrastre”.
Adicionalmente, debido al mal estado de la mar, queda totalmente prohibido transitar por zonas de escolleras, muelles y paseos marítimos donde rompan las olas, debiendo respetarse en todo momento la señalización dispuesta. Las fuertes rachas de viento obligan también a la retirada preventiva de cualquier objeto, como macetas, que pueda caer a la vía pública y provocar un accidente. Finalmente, las autoridades recomiendan abstenerse de subir a lugares altos y expuestos al viento sin las medidas de protección adecuadas y reiteran que, ante cualquier situación de emergencia, es de vital importancia contactar de inmediato con el teléfono 112.






