El Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha invertido 75.000 euros en la puesta en marcha de una sala multisensorial dentro de su servicio de Psiquiatría, un nuevo recurso terapéutico orientado a reforzar el bienestar emocional y físico de los pacientes a través de actividades guiadas que estimulan los sentidos.
Este espacio emplea de manera controlada distintos estímulos —luces, sonidos, aromas, texturas y movimientos— aplicados en contextos terapéuticos, rehabilitadores y educativos. Todos ellos se ajustan a las necesidades individuales de cada persona, con el objetivo de favorecer la estimulación e integración sensorial como herramientas para mejorar la calidad de vida, así como para potenciar la relajación, la gestión emocional y el autocontrol.
Las salas multisensoriales están ampliamente reconocidas por su utilidad en el tratamiento de adultos con patologías como el autismo, la parálisis cerebral, los trastornos mentales y las adicciones, la depresión, los trastornos del desarrollo o el dolor crónico, entre otras afecciones.
El espacio incorpora nuevos materiales y tecnologías orientados a la estimulación sensorial, con recursos para el estímulo visual como proyectores de imágenes y efectos de luz, columnas de agua y burbujas o fibra óptica; estímulos activos mediante sonidos de agua o música; experiencias táctiles a través de pelotas y materiales diversos; estímulos olfativos con difusores de aromas; así como experiencias propioceptivas con colchonetas de goma o de agua, camas o piscinas de bolas.
Este tipo de estimulación sensorial contribuye a que las personas con alguna alteración cognitiva interactúen de forma más efectiva con su entorno, mejoren la conciencia corporal y refuercen la percepción de sí mismas.
Uso de la sala
Los pacientes ingresados en la planta de agudos del servicio de Psiquiatría utilizarán la sala multisensorial en sesiones individuales de entre treinta y cuarenta minutos, que se enfocarán en la evaluación de los perfiles sensoriales, identificando sus necesidades para crear experiencias adaptadas individualmente, lo que les permitirá desvincularse de pensamientos intrusivos o emociones perturbadoras, favoreciendo un estado de calma y relajación.
Asimismo, se realizarán sesiones grupales de entre seis y ocho pacientes, donde se trabajará la relajación a través de prácticas de mindfulness y técnicas de respiración, con el fin de trabajar estrategias de manejo de la ansiedad y de regulación emocional para alinearse con los objetivos del proyecto de salud mental, que subrayan la necesidad de fomentar el autocontrol y la autorregulación emocional.






