El Ayuntamiento de Tegueste ha puesto en marcha un plan de intervención paisajística que transformará el aspecto de las rotondas de Tamarco y Las Flores, así como de sus isletas anexas. La medida central de esta iniciativa, anunciada este 7 de septiembre, consiste en la erradicación total del césped natural para sustituirlo por especies vegetales de alta rusticidad y gravilla, con el fin de reducir drásticamente tanto el consumo hídrico como las exigencias de mantenimiento del municipio en un contexto de sequía.
El proyecto técnico estipula la colocación de una malla antihierba bajo una capa de picón, una solución constructiva destinada a evitar la proliferación de flora no deseada. Sobre este nuevo sustrato se plantarán especies vegetales adaptadas al clima local que exigen poca hidratación. Para no perder el valor visual de las intersecciones, estas plantas de perfil rústico se combinarán con especies de alto componente ornamental, como las gauras de colores llamativos. Con esta selección, el gobierno local pretende mantener el mismo lenguaje paisajístico que ya se ha implementado en otros espacios públicos recientemente acondicionados, generando una imagen armónica, coherente y reconocible en toda la localidad.
En el apartado técnico, la obra incluye la modernización del sistema hídrico mediante la instalación de una red de riego localizado por goteo. Según ha detallado el concejal de Servicios Municipales, Javier Galván, esta red se ha diseñado “aprovechando y reutilizando elementos que ya existen actualmente, como el programador, la electroválvula y las arquetas”. De este modo, la administración busca optimizar los recursos disponibles para disminuir el consumo de agua. Además, Galván argumenta que el uso de flora rústica junto con la malla y el picón “permitirá disminuir las necesidades de mantenimiento y mejorar la eficiencia del personal de Servicios Municipales”, persiguiendo que las obras sean sostenibles también en la gestión técnica posterior.
Por su parte, el alcalde de la localidad, Norberto Padilla, ha enmarcado la decisión dentro de la actual coyuntura climática y la responsabilidad administrativa. Padilla explica que “esta actuación responde a la necesidad de adaptar nuestros espacios públicos a la realidad climática actual y avanzar hacia un modelo de municipio más sostenible”. El regidor subraya que el fin último de prescindir de los grandes mantos de hierba es abaratar el consumo y lograr áreas más fáciles de conservar, aclarando que “no se trata únicamente de cambiar la imagen de dos rotondas, sino de avanzar hacia una gestión más eficiente de los recursos públicos”. Según el primer edil, la intención del Ayuntamiento es que las zonas verdes teguesteras requieran menos agua sin renunciar a ser entornos atractivos y cuidados.
En definitiva, la transformación progresiva de estos jardines viales obedece a una estrategia de modernización impulsada por el Consistorio para compatibilizar la calidad paisajística con la protección medioambiental. La intervención en Tamarco y Las Flores responde así a cuatro objetivos principales estipulados por la corporación: el ahorro de agua, la reducción de las labores de mantenimiento, la mejora estética del entorno y una mayor eficiencia financiera y laboral en la gestión de los recursos públicos del municipio.




