El Grupo Municipal Socialista (PSOE) de Granadilla de Abona ha cuestionado este miércoles la gestión del actual gobierno de Coalición Canaria en el inicio del servicio de acogida temprana en los centros escolares, calificándola de “caótica e improvisada” y denunciando un “desastre organizativo”.
La crítica surge —manifiestan— tras “múltiples fallos” en la puesta en marcha del servicio este curso, que según la formación opositora son consecuencia directa de la decisión del equipo de gobierno de cambiar el modelo que el anterior ejecutivo socialista tenía preparado y financiado.
La portavoz socialista, Jennifer Miranda, recordó que fue su gobierno quien consiguió una partida de 400.000 euros del Plan Corresponsables para garantizar este servicio. El PSOE apostaba por un sistema de subvención directa a las Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (AMPAS), un modelo que, a su juicio, permitía una gestión “más cercana” a cada centro y protegía a las pequeñas empresas locales que venían prestando el servicio “con buenos resultados”.
El PSOE explica que el actual gobierno municipal decidió centralizar el servicio mediante una licitación, otorgándolo a una sola empresa. “Esta decisión ha dejado fuera a las empresas del municipio, quienes llevaban años trabajando con profesionalidad y cercanía, y ha generado además una falta de adaptación que ahora están pagando las familias”, denunció Miranda.
El exconcejal de Servicios Sociales, Adán García, respaldó esta visión, tildando el inicio del servicio de “caótico”. “Las familias necesitan seguridad y planificación para conciliar. En cambio, lo que se han encontrado estos días es justo lo contrario, caos e improvisación”, afirmó.
Los socialistas granadilleros aseguran que las quejas de las familias no se han hecho esperar. Según la formación, a través de redes sociales y otros canales, numerosos padres y madres han expresado su malestar por encontrar listados incompletos o contradictorios, lo que habría derivado en situaciones como hermanos en los que uno obtiene plaza y otro no, a pesar de haber estado admitidos y figurar en listas provisionales. “¿Qué hacemos mientras se soluciona esta desorganización? ¿Dónde dejamos a los niños a las 7 de la mañana?”, se preguntan.
El PSOE subraya que el problema no es la financiación —que aseguran está garantizada gracias a la partida que ellos gestionaron—, sino el modelo elegido. “Hay presupuesto, lo que no hay es gestión. Lo que debía funcionar desde el primer día se ha convertido en un quebradero de cabeza para las familias”, concluyó la Miranda, insistiendo en que la confusión y la pérdida de actividad para empresas locales era evitable manteniendo su propuesta basada en las AMPAS.






