El Ayuntamiento de Granadilla de Abona ha emitido un comunicado oficial este viernes [12] para esclarecer la situación de insalubridad que afecta a la comunidad de viviendas de Santa Rita, situada en el casco urbano, donde se vienen registrando vertidos de aguas fecales a la vía pública. El origen del problema se localiza en el pozo de saneamiento del edificio, un inmueble propiedad del Instituto Canario de la Vivienda.
Según detalla la corporación municipal, los vertidos proceden directamente del citado pozo de saneamiento. No obstante, las autoridades locales han identificado que las averías en las tuberías no son fortuitas, sino que “han sido provocadas de forma reiterada por un vecino de la propia comunidad”. Este sabotaje recurrente ha ocasionado que, tras cada reparación o limpieza, el problema vuelva a manifestarse.
Intervención municipal y competencias
Desde la detección de los primeros vertidos, el Ayuntamiento ha desplegado intervenciones “continuas, reiteradas y de carácter urgente” para asegurar la limpieza, desinfección y saneamiento de la zona afectada. El objetivo prioritario ha sido proteger la salud pública, eliminar los malos olores, frenar posibles focos infecciosos y minimizar las molestias tanto a los residentes como a los transeúntes.
El consistorio ha querido puntualizar el marco competencial de estas actuaciones. Al encontrarse el edificio en régimen de alquiler, la administración local aclara que “el mantenimiento y reparación del pozo corresponde legalmente a la comunidad de vecinos y vecinas, es decir, a las personas arrendatarias”, y no al Ayuntamiento. A pesar de no ser competente en el mantenimiento de dicha infraestructura, la administración local asegura haber actuado de forma inmediata y constante para mitigar el impacto en la seguridad y salubridad pública.
Acciones legales y vía penal
Dada la gravedad de los hechos y la repetición de los mismos, la situación ha trascendido al ámbito judicial. La propia Comunidad de vecinos ha interpuesto una denuncia contra el presunto responsable de los actos vandálicos que causan las averías.
Paralelamente, el Ayuntamiento de Granadilla de Abona ha decidido intervenir en el proceso penal en calidad de parte perjudicada, actuando en defensa del interés general. Asimismo, ha puesto los hechos en conocimiento de la Fiscalía, aportando toda la información recabada para esclarecer las responsabilidades penales pertinentes y buscar una solución definitiva al conflicto.
El texto concluye reafirmando el compromiso “firme, constante y activo” del Ayuntamiento con la protección de la salud pública, la convivencia vecinal y el mantenimiento del espacio urbano, asegurando que continuarán trabajando para que estas situaciones sean corregidas y no vuelvan a repetirse.






