La Guardia Civil ha asestado un importante golpe a la piratería industrial en las Islas Canarias con la ejecución de la operación “Label“. En el marco de esta intervención, las fuerzas de seguridad han desmantelado un taller clandestino ubicado en el sur de la isla de Tenerife, logrando la incautación de 70.000 artículos falsificados cuyo valor en el mercado actual alcanza casi los siete millones de euros.
Las actuaciones policiales han derivado en la investigación de 19 personas por la presunta comisión de delitos contra la propiedad industrial. Asimismo, los agentes han inspeccionado un total de 20 comercios y almacenes distribuidos en distintos puntos de las islas de Tenerife y La Palma. Estos locales, según las pesquisas, estaban dedicados a la exposición y comercialización de mercancía que imitaba a reconocidas marcas registradas. Según ha detallado el cuerpo de seguridad, “este trabajo estuvo precedido por una intensa labor de investigación y vigilancia para identificar y localizar los establecimientos y puntos de venta donde se distribuían los efectos ilícitos”.
El epicentro de la trama operaba desde un local situado en el sur de Tenerife, el cual funcionaba con una doble finalidad: como centro de distribución y como taller clandestino para la fabricación de la ropa falsificada, que posteriormente se repartía para su venta en los diferentes comercios del archipiélago. En el interior de estas instalaciones, los agentes hallaron toda la infraestructura necesaria para la actividad fraudulenta, incluyendo varias máquinas industriales de serigrafiado, prensadoras, impresoras láser y diversos equipos informáticos.
Además de la infraestructura técnica, las autoridades intervinieron más de 22.000 euros en dinero en efectivo, piezas de joyería y varios lingotes de oro. El valor conjunto de toda esta maquinaria y los bienes incautados en el local supera los 300.000 euros.
Para certificar la naturaleza ilícita de la mercancía, la Guardia Civil contó durante la operación con la colaboración directa de un perito judicial especialista en marcas y propiedad industrial. Este profesional fue el encargado de confirmar la falsedad de los productos intervenidos, entre los que se encontraban prendas de ropa, bolsos, carteras y cinturones. Tras esta labor de peritaje, se determinó que la tasación total de los artículos alcanza los siete millones de euros mencionados.
El despliegue de la operación ha sido desarrollado por la Unidad de Análisis e Investigación Fiscal (UDAIFF) perteneciente a la Sección Fiscal de los Aeropuertos Tenerife Sur. Este equipo ha contado además con el respaldo de la Unidad de Análisis e Investigación Fiscal Fronteras del aeropuerto de Tenerife Norte, así como con el personal de las Patrullas Fiscales y de Fronteras (PAFIFs) de las distintas Compañías territoriales.
Con esta intervención, las autoridades dan por desarticulado un “relevante punto de producción y distribución de artículos falsificados en las Islas Canarias”. A través de su comunicado oficial, la Guardia Civil subraya que esta acción busca “reforzar su compromiso con la protección de los derechos de propiedad industrial e intelectual y con la lucha contra la economía sumergida y el fraude comercial, que perjudican tanto a los consumidores como a las empresas legítimas”. Finalmente, la institución añade que el operativo pretende “sensibilizar a los consumidores sobre las consecuencias negativas de adquirir productos falsificados, y atender las solicitudes de las diversas personas y empresas que trasladan su malestar por este tipo de actividad”.





