Agentes del Cuerpo General de la Policía Canaria han localizado y detenido en la isla de Tenerife a un varón sobre el que pesaba una requisitoria internacional por delitos de ciberdelincuencia y estafa. El arresto es el resultado de una investigación policial centrada en rastrear los movimientos clandestinos del individuo y desarticular la red de apoyo que facilitaba su ocultación.
El transcurso de las pesquisas ha revelado la magnitud de las actividades ilícitas del detenido, que no se limitaban a sus operaciones internacionales. Según ha confirmado la investigación, el individuo llegó a perjudicar económicamente a su círculo más íntimo, “estafando presuntamente a un familiar directo por un importe aproximado de 20.000 euros”.
Para eludir la acción judicial, el investigado inició un periplo de ocultación que le llevó, en un primer momento, a refugiarse en la zona de Benijos, situada en la parte alta del municipio de La Orotava. Su principal objetivo en esta fase era mantenerse completamente alejado de cualquier tipo de exposición pública. Posteriormente, los agentes de la Policía Autonómica lograron seguir su pista hasta el municipio de Candelaria, donde el prófugo fue finalmente localizado mientras se ocultaba, presuntamente, en el domicilio de un familiar lejano.
El éxito de su prolongada evasión radicaba en las estrictas medidas de seguridad que adoptaba en su día a día. Las autoridades han detallado que el sospechoso evitaba de forma sistemática el uso de documentación personal, registros administrativos o cualquier otro movimiento que pudiera ser fácilmente rastreable.
Valiéndose de sus “amplios conocimientos informáticos y a su presunta vinculación con actividades relacionadas con la ciberdelincuencia y el blanqueo de capitales”, el detenido pasaba desapercibido en su entorno. Tal y como apuntan las fuentes policiales, el individuo apenas abandonaba la vivienda que le servía de refugio, “limitando al máximo sus desplazamientos y extremando las medidas para evitar dejar cualquier tipo de rastro”.
Los agentes a cargo de la operación concluyen que esta meticulosa forma de operar no era casual, sino que respondía plenamente a una “estrategia deliberada para reducir al máximo tanto su huella física como digital mientras permanecía oculto”.
La operación policial ha concluido de manera exitosa con la detención formal del investigado. Tras pasar a disposición judicial, se ha decretado su inmediato ingreso en prisión, poniendo fin a su intento de eludir a la justicia internacional.





