El Grupo Parlamentario VOX ha registrado una Proposición No de Ley relativa a la suspensión de la obligatoriedad de las balizas V-16 por la falta de evidencia suficiente sobre sus beneficios para la seguridad vial. VOX recuerda que esta obligación sólo afecta a los vehículos matriculados en España, quedando excluidos los millones de vehículos extranjeros que cada año circulan por el país. Por este motivo instará al Gobierno regional para que exija soluciones al Estado.
Asimismo, se denuncia la incapacidad del Ejecutivo nacional para ayudar a las familias españolas en momentos económicamente difíciles: “En un contexto de dificultades económicas, inflación y encarecimiento del coste de la vida, imponer un gasto adicional a millones de familias, especialmente en fechas de elevado consumo como las Navidades, resulta una carga innecesaria y desproporcionada que no cuenta con una justificación técnica sólida ni con un análisis económico previo que permita valorar su impacto real”.
A todo ello, se suma la peligrosidad de las recomendaciones de la DGT, que invitan a los conductores a colocar la baliza desde el interior del coche: “Los protocolos de prevención de riesgos establecen claramente que, ante una avería o incidente en carretera, los ocupantes deben abandonar inmediatamente el vehículo y situarse en un lugar seguro fuera de la calzada”. Además, su conexión con la red DGT 3.0 a través de una eSIM integrada choca con la realidad: “En multitud de puntos de la red de carreteras de España no existe red suficiente para este uso”.
Así, VOX denuncia que la obligación de utilizar la baliza V-16 “carece de proporcionalidad, no garantiza un beneficio real y acreditado en términos de seguridad vial, genera una desigualdad normativa frente a los vehículos extranjeros, impone una carga económica injustificada a las familias españolas y puede fomentar prácticas peligrosas expresamente desaconsejadas por los servicios de emergencia”. No se comprende, asegura VOX, por qué no se contempla que sea el conductor quien escoja entre la baliza V-16 y los clásicos triángulos reflectantes, que sí cumplían con su función.
Finalmente, el grupo subraya que la imposición de la baliza V-16 debe ser revisada “hasta que no existan estudios técnicos, periciales y forenses concluyentes que demuestren de forma objetiva la eficacia y utilidad del dispositivo”.
Las peticiones de VOX
• Con el fin de no introducir cargas adicionales a las familias y empresas españolas, suspender la obligatoriedad de la baliza V16 hasta que existan estudios técnicos y forenses independientes y concluyentes que acrediten su eficacia en condiciones reales de visibilidad, climatología adversa y seguridad vial. Asimismo, continuar permitiendo el uso de los triángulos de emergencia para señalar incidencias o accidentes en carretera.
• Garantizar que ninguna medida de seguridad vial obligue o incentive a los conductores a permanecer dentro del vehículo, práctica firmemente desaconsejada por los protocolos de prevención de riesgos y seguridad en carretera.
• Impulsar ayudas para las familias y empresas españolas con el fin de mejorar la seguridad vial a través de la renovación del parque automovilístico de España desde una perspectiva que garantice la libre convivencia de todas las tecnologías de automoción —combustión, híbridas y eléctricas— sin imposiciones ideológicas.
• Cesar en su promoción de normativas y obligaciones que imponen costes innecesarios a las familias y muestran finalidad puramente extractiva, y no repercuten positivamente sobre el bienestar de los españoles.
“Este es solo uno más de los despropósitos del Gobierno de Sánchez que no nos da tregua ni en Navidad”, protesta el portavoz del grupo en Canarias, Nicasio Galván. “Sin embargo”, añade, “pleno a pleno estamos dejando claro que quienes perpetúan las alianzas con él son parte del problema”.






