El Grupo Parlamentario Socialista ha instado a la consejera de Turismo y Empleo del Gobierno de Canarias, Jessica De León, a negociar en la Mesa de Hostelería del Instituto Canario de Seguridad Laboral (ICASEL) las subvenciones destinadas a la adquisición de camas elevables y carros motorizados para el sector turístico. A través de su portavoz de Empleo, Gustavo Santana, la formación ha reclamado que la partida anunciada de un millón de euros se amplíe, al menos, hasta los cinco millones de euros, con la posibilidad de que sea una cifra ampliable en función de la demanda que genere la nueva normativa.
Gustavo Santana ha calificado la financiación inicial propuesta por el Ejecutivo autonómico de “absolutamente insuficiente” frente a la tendencia real que provocará la entrada en vigor de la modificación de la Ley de Turismo. Según argumenta el diputado, el calendario de aplicación de la nueva ley marca unos mínimos, por lo que el sector hotelero y extrahotelero podría acometer instalaciones en porcentajes superiores a los estrictamente exigidos. En este contexto, ha instado a la Consejería a que “no se abone a la improvisación” y siga estrictamente el mandato de la ley recientemente aprobada en el Parlamento de Canarias.
El representante socialista ha subrayado que esta medida no supone una actuación inédita por parte de la administración. “Esta línea de subvenciones ya existía, y el Grupo Socialista ya informó en su momento que solo se habían presentado once solicitudes por un coste de poco más de medio millón de euros”, ha señalado el portavoz. Además, ha advertido sobre los tiempos de ejecución: “Con la puesta en marcha de la Ley, un millón de euros será absolutamente insuficiente, teniendo en cuenta, además, que cuando la convocatoria de subvenciones se haya publicado, ya la ley estará en vigor y será de obligado cumplimiento, tanto para las empresas como para el propio Gobierno de Canarias”.
Uno de los puntos centrales de la reclamación atañe a las características técnicas y la calidad del equipamiento. Según ha trasladado el partido, el colectivo de las Kellys y los sindicatos del sector hotelero llevan semanas alertando de que ciertas federaciones empresariales están aconsejando a sus asociados la compra de camas y carros de baja gama. Esta práctica, advierten, podría suponer un agravamiento en los problemas de salud de las trabajadoras. Frente a esta situación, Gustavo Santana ha recordado que la ley estipula que las medidas en materia ergonómica deben ser pactadas en los comités de seguridad y salud, y contar siempre “con el aval” del ICASEL y de los sindicatos más representativos del sector turístico.
En esta línea, el diputado ha enfatizado la responsabilidad de la titular de Turismo para garantizar la efectividad y el espíritu de la norma. “No basta solo con cumplir el calendario de compra de camas elevables y carros motorizados, sino que las mismas deben servir para cumplir con el objetivo de la norma, que es velar por una adecuada salud de las trabajadoras”, ha aseverado.
Para asegurar este fin, el PSOE insiste en que es el ICASEL el organismo que establecerá reglamentariamente los criterios que deben regir los diferentes planes de condiciones ergonómicas y riesgos psicosociales. Por ello, reclaman que la Consejería de Turismo y Empleo proponga, dentro del marco de sus competencias, cuáles han de ser las condiciones mínimas requeridas para la compra y la instalación de estos equipamientos, de manera que resulten lo más favorables posible para la protección laboral de las camareras de piso.





