El archipiélago canario se enfrenta desde este lunes, 29 de junio, al primer episodio meteorológico extremo del año, caracterizado por una combinación de altas temperaturas, intensa sequedad, fuertes vientos y mala mar. Ante esta situación, documentada por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el Gobierno de Canarias ha desplegado un amplio dispositivo preventivo basado en los planes especiales de protección civil (PEFMA e INFOCA), escalonando diversas declaraciones de alerta y prealerta para minimizar el impacto en el territorio y en la población.
La principal preocupación de las autoridades es el alto riesgo de incendios forestales. La Dirección General de Emergencias ha decretado la situación de alerta en la isla de Gran Canaria a partir de las 14:00 horas de este lunes. Esta medida preventiva se ampliará de manera automática al resto de las islas a las 07:00 horas del martes, 30 de junio.
A este riesgo se suma la alerta específica por altas temperaturas, que entrará en vigor en Gran Canaria a las 11:00 horas del martes, quedando el resto de la comunidad autónoma en situación de prealerta. Asimismo, se mantiene activa en todas las islas la prealerta por viento, declarada desde la madrugada del domingo, a la que se añadirá una prealerta generalizada por fenómenos costeros que comenzará a operar a las 22:00 horas de este mismo lunes.
En el ámbito estrictamente meteorológico, los modelos de previsión anticipan un ascenso térmico moderado que se dejará sentir con notable fuerza en las medianías de Gran Canaria, Tenerife y La Gomera. El epicentro del calor se situará en Gran Canaria, donde los termómetros podrían alcanzar los 37 grados centígrados, afectando principalmente a la cuenca de Tejeda y a las medianías orientadas al sudeste, sur y oeste.
De igual modo, se esperan registros iguales o superiores a los 34 grados en las medianías de esas mismas orientaciones en Tenerife y La Gomera, mientras que en las zonas del interior y sur de Lanzarote y Fuerteventura se superarán los 32 grados. En el resto del territorio canario las temperaturas oscilarán entre los 30 y los 32 grados, siendo menos probables en las medianías del sur y oeste de El Hierro y La Palma.
Este intenso calor vendrá acompañado de una inversión térmica situada en torno a los 500 metros de altitud, con descensos puntuales hasta los 300 metros, lo que facilitará la entrada de una masa de aire muy cálida y seca en cumbres y medianías. Este factor provocará un desplome de la humedad relativa por debajo del 30 %, disparando el riesgo de propagación del fuego. Se espera que este episodio comience a perder intensidad de forma progresiva a partir del miércoles, 1 de julio.
El viento jugará un papel determinante durante las próximas jornadas. El alisio soplará con intensidad moderada, pero traerá consigo intervalos de ráfagas fuertes del nordeste que se intensificarán rápidamente. Estas rachas, de carácter muy fuerte, golpearán especialmente las zonas bajas de las vertientes sudeste y oeste de las islas más montañosas. Los registros podrían superar localmente los 90 kilómetros por hora en Gran Canaria y La Gomera. Otras zonas especialmente expuestas a estos vientos extremos serán El Paso y el extremo noroeste de La Palma, el extremo noroeste de Tenerife, las zonas bajas del Valle de Agaete, así como las áreas interiores del sur de Lanzarote y Fuerteventura, y el sur de Jandía.
La situación en el mar no será menos adversa. La previsión indica mar de fondo del norte con olas que alcanzarán los dos metros de altura y fuerte marejada. Se generarán áreas de mar gruesa en zonas costeras específicas: los litorales nordeste y oeste de El Hierro; el sureste y noroeste de La Palma y Tenerife; la costa oeste de La Gomera; y el extremo oeste junto con la costa sureste de Gran Canaria.
Prevención
Ante la magnitud de este episodio múltiple, los servicios de emergencia exigen a la ciudadanía un estricto cumplimiento de las medidas de autoprotección. Para prevenir el inicio de las llamas, está terminantemente prohibido arrojar colillas encendidas, fósforos o basura en zonas arboladas, así como el uso de pirotecnia, voladores o cualquier artefacto inflamable en zonas de riesgo, incluyendo campos abiertos, terrenos agrícolas o urbanizaciones cercanas al monte.
Los propietarios de viviendas en estos entornos y de parcelas sin edificar tienen la obligación de mantener una franja perimetral limpia de vegetación seca y residuos. Asimismo, la acampada queda restringida exclusivamente a las áreas habilitadas y se exige respetar todas las limitaciones de acceso forestal y prohibiciones de trabajos de riesgo que impongan los respectivos cabildos y ayuntamientos. Ante cualquier avistamiento de humo o fuego, las autoridades recuerdan que la llamada inmediata al 112 es vital para atajar la emergencia.
Por otro lado, frente al estrés térmico, los especialistas médicos aconsejan suspender el ejercicio físico durante las horas centrales del día, refugiarse en entornos frescos, mantener una hidratación constante y extremar la protección solar. Se recomienda una alimentación ligera, prescindir del alcohol y vigilar de cerca a los grupos de riesgo, especialmente a los menores y a las personas mayores. Aquellos pacientes que tomen medicación crónica deben consultar con un facultativo sobre posibles alteraciones en su termorregulación.
Finalmente, las alertas por viento y oleaje obligan a tomar precauciones en el entorno urbano y litoral. Se solicita a la población retirar macetas y objetos susceptibles de caer a la vía pública desde azoteas, balcones y ventanas, así como evitar el tránsito cerca de edificios en ruinas, obras, andamios, grúas o vallas publicitarias. En la costa, las autoridades instan a suspender temporalmente la pesca y cualquier actividad náutica deportiva, recordando el peligro mortal que supone acercarse a muelles y escolleras para observar el oleaje. Es imperativo respetar en todo momento la señalización costera y las instrucciones de los cuerpos de seguridad y de los equipos de salvamento marítimo.





