Canarias ha multiplicado por seis el número de personas que reciben atención domiciliaria mediante la teleasistencia avanzada, hasta alcanzar las 14.761 personas atendidas a través de esta herramienta innovadora, que está transformando la atención a mayores y personas dependientes en todas las islas.
Al inicio de la legislatura, en agosto de 2023, este servicio llegaba únicamente a 2.352 personas en sus domicilios. Así, Canarias no solo ha experimentado un importante crecimiento cuantitativo durante los once meses transcurridos desde la puesta en marcha de la nueva teleasistencia, sino también un avance cualitativo hacia un modelo de atención preventiva, personalizada y cercana.
Este nuevo enfoque se alinea con las estrategias españolas y europeas orientadas a promover el envejecimiento activo y favorecer el bienestar de las personas en su propio hogar.
La implantación del nuevo sistema supuso una inversión aproximada de 30 millones de euros. De esta cantidad, siete millones de euros se destinan al servicio de atención hasta 2027, mientras que 22,7 millones corresponden a la adquisición de dispositivos y equipos tecnológicos, financiados por el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR) en el marco de los fondos europeos Next Generation EU.
El servicio de teleasistencia especializada en Canarias cuenta con un equipo profesional de unos treinta efectivos distribuido territorialmente en las dos provincias y dispone de los recursos materiales y técnicos necesarios para garantizar la correcta implantación, seguimiento y atención a las personas usuarias.
La consejera de Bienestar Social, Candelaria Delgado, ha recordado que “el servicio está implementado por un conjunto de dispositivos que a los profesionales les ayudan a saber qué necesidades tienen en cada momento y les ayudan a ser más proactivos y reactivos a la hora de intervenir, como sensores de ocupación cama-sillón y relojes que establecen los patrones de vida y ayudan a conocer cuáles son las necesidades reales de estas personas”.
El servicio cuenta con un equipo de atención e intervención directa estructurado en dos grandes áreas, el centro de atención, formado por el equipo de operadores/as, y el de atención socio terapéutica (psicólogos/as, DUE, etc.); y el centro de intervención directa, formado por el equipo de atención social (coordinadores/as, terapeutas ocupacionales, etc.) y el de técnicos/as instaladores/as.
Prevención de riesgos
A diferencia de la teleasistencia tradicional que está centrada en la respuesta ante emergencias, la teleasistencia avanzada actúa antes de que ocurran los problemas. Los nuevos dispositivos permiten detectar hábitos, anticipar riesgos y activar apoyos proactivos.
Entre los equipos disponibles destacan relojes con localización y botón de ayuda, sensores de humo, gas o inactividad y terminales que facilitan la comunicación directa con profesionales especializados.
Delgado subrayó además que esta nueva etapa está permitiendo garantizar la atención en todos los municipios del archipiélago, incluidos los más rurales o dispersos, gracias a una infraestructura pública de conectividad y dispositivos distribuidos a través de la Dirección General de Dependencia.
El objetivo es que más de 20.000 personas en todas las islas dispongan antes de final de año de este servicio, reforzando la coordinación entre los servicios sociales, el 112 y el sistema sanitario para ofrecer una atención integral. En casos como altas hospitalarias o caídas recurrentes, el sistema puede activar protocolos específicos de seguimiento y prevención, reduciendo estancias hospitalarias innecesarias y garantizando mayor seguridad en el domicilio.
La teleasistencia avanzada se integra en la Estrategia Sociosanitaria de Canarias, que persigue un sistema de cuidados más eficiente y humano que pretende prolongar la estancia de las personas mayores y dependientes en su propio entorno y acudir a las residencias solo en los casos estrictamente necesarios.
“Invertir en este modelo no es solo comprar tecnología: es garantizar derechos, el derecho a envejecer en casa con tranquilidad, acompañamiento y calidad de vida”, concluyó Delgado.





