Por Jesús Millán Muñoz | Miremos la realidad, trozos de la realidad y de lo real, hagámonos preguntas sobre trocitos de la realidad y de lo real. Simplemente una forma de una columna de opinión:
– Dice la prensa que una banda de delincuentes es cogida en la ilegalidad, y, se dedicaba a vender y robar volantes de alta gama.
Hoy con los sistemas informáticos es fácil, mezclar y combinar los datos, en una población de mil habitantes. Saber de qué vive laboralmente cada persona. También cada diez minutos dónde ha estado aproximadamente. También de diez mil. También de cien mil. No hay diferencia entre un pueblo de treinta mil habitantes, que en un “barrio” de treinta mil habitantes de una megaciudad.
– Cómo deben llevar los pastores las ovejas por los montes y los valles con lobos o sin lobos.
– Cuándo y cuánto tienen que descansar al año cada ciudadano, cuánto las altas elites que rigen cada sociedad y cada Estado, en cada uno de los ámbitos de la realidad humana…
Si una persona que forma parte de la Alta Élite, sea de una temática/área o sea de otra, cae enfermo, con una enfermedad equis o zeta o uve doble, sea psicológica o sea moral o sea biológica, cómo se le cura mientras sigue ejerciendo el Máximo Poder en ese ámbito de la realidad y de lo real.
– Cómo se cura una sociedad o un país o un Estado si ha caído en la semilocura. Hemos ido aprendiendo durante milenios a curar enfermedades y patologías y síndromes biológicos y psicológicos y morales y espirituales. Al menos en parte. Cómo curamos heridas psicopolíticas y sociopolíticas y ético-políticas…
– No le puedo ofrecer a usted una solución a tal o cual cuestión. Porque ni siquiera conozco personalmente esa solución. Camino con mis piernas. Simplemente.
No busque en estos textos verdades enormes. Quizás, quizás alguna pequeña. Alguna pregunta pequeña…
– Se casa (se ha casado ya, a estas horas) una gran cantante mundial. Invitados mil personas. Sólo puedo desearle todo lo bueno del mundo. Como a toda persona. Que se casa o no se casa. Pero en todo lo humano hay enormes diferencias. Enormes. Unos se casan con mil personas invitadas, supongo que ese mismo día, cientos se habrán casado, con papeles, con un testigo encontrado a mano. Nueva York, boda de mil invitados. Las Vegas, ese mismo día, quién sabe si una o varias bodas, con uno o dos testigos… A todos y a todas bodas les deseo lo mejor del mundo. Qué otra cosa puede hacer y decir y desear un articulista de opinión literario…
– Suceden tantas cosas en el mundo cada minuto. Tantas. Algunas te influirán directamente, otras a medias, otras quizás no. Unas, unas seguirán condicionando el futuro dentro de cien años. Otras sólo unos meses o días. Unas a ti, otras a millones de seres humanos… Siempre el tema de la libertad y el azar y la determinación y la indeterminación.
– Te miras al espejo de vidrio y te preguntas: ¿Sólo he/has sido un ignorante…?
– Señor Trump con sumo respeto le expreso: “no se tiene que usted reír y reírse” de España porque perdiese Cuba, Filipinas, Puerto Rico, porque para España esos territorios, nunca fueron colonias, sino era la misma España. Por tanto, España no perdió unas colonias, sino perdió un trozo de España. Quizás esto nadie se lo haya explicado, ni siquiera los actuales habitantes comprenden esto.
Primero en aquella época sus antecesores, estaban en Alemania, eso dicen, o en Irlanda, eso dicen. No creo que deba olvidarlo. Al menos España hizo evolucionar el mundo mundial durante varios siglos. Sin España Estados Unidos tal como es, no existiría. Podemos entender y comprender que usted no esté de acuerdo con una línea política actual o con sus Altos Dirigentes Políticos de hoy y del hoy de España. Pero España es más que España, entre otras cosas una “cuarta parte de Estados Unidos actual fue de España, era España hace tres siglos”.
– Un niño de once años en Tailandia provoca un accidente vial en el que mueren nueve monjes budistas.
¿Deberían los expertos en el bien y en el mal moral y espiritual, además de las autoridades policiales y jurídicas de esta sociedad hablar al niño y con el niño…?
– Me he hecho una pregunta durante décadas. Ahora que ya estoy en el último trayecto de mi existir. Pregunto y me pregunto: ¿Tendría que ser un derecho que las Altas Entidades administrativas de una sociedad y de un Estado, conservasen y guardasen el número de teléfono que las personas llaman a esa entidad, y, desde esa entidad hacia el exterior…?
¿Debería existir un registro automático, que se conservase bajo mil llaves, y, después a los cincuenta años después de dichas llamadas, se pusiesen esos archivos a disposición de los historiadores…?
¿Si esto se hiciese a nivel mundial el mundo funcionaría mejor…? (Ya, ya sé que se buscarían otros métodos del silencio y del secreto).
Estimado lector o lectora, no sé si habrá comprendido, basándome en una tradición de al menos, tres siglos en el articulismo de opinión en Europa, se está intentando con este texto abrir un pequeño hueco a abrir, diríamos un posible nuevo o viejo camino. Porque aunque usted no lo crea no es nuevo, no es nueva esta forma de narrar…
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