La plataforma aérea del Complejo Hospitalario Universitario de Canarias (HUC), centro dependiente de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha registrado una intensa actividad en los últimos dieciocho meses como punto de entrada de pacientes críticos. Durante todo el año 2025, los helicópteros medicalizados del Servicio de Urgencias Canario (SUC) realizaron un total de 237 operaciones en esta infraestructura, a las que se suman los 99 aterrizajes contabilizados durante el primer semestre del presente año.
El grueso de esta operatividad está directamente vinculado a la necesidad de atención especializada inmediata para residentes fuera de Tenerife. Prácticamente el 80% de los enfermos evacuados por vía aérea en 2025 procedían de La Palma, La Gomera y El Hierro, aunque el helipuerto también recibió vuelos con origen en otras zonas de la propia isla de Tenerife y de Gran Canaria. Asimismo, la infraestructura funcionó como base de salida: en 21 ocasiones, el helicóptero tomó tierra en el HUC para recoger pacientes o transportar órganos hacia otros centros hospitalarios.
Las afecciones cardiológicas se sitúan como la principal causa de estos vuelos de emergencia. Los datos del último ejercicio completo detallan que 57 pacientes fueron ingresados de forma directa en el servicio de Cardiología tras su llegada en helicóptero, mientras que otros 45 fueron derivados al servicio de Urgencias. Esta demanda de traslados aéreos presentó una clara estacionalidad, marcando su pico de actividad en los meses de agosto (24 aterrizajes), junio (23) y abril (22). Por el contrario, febrero y diciembre registraron el menor volumen de operaciones, con once recepciones cada uno.
El valor principal de este sistema de evacuación radica en la reducción drástica de los tiempos de intervención médica. La arquitectura del recinto hospitalario juega un papel fundamental, ya que el helipuerto se asienta sobre una torre que conecta directamente con áreas críticas como las plantas de hospitalización, la UVI, Urgencias y los Quirófanos. Esto permite que el paciente sea trasladado desde la aeronave hasta las manos del equipo médico en apenas unos minutos.
El éxito de esta sincronización depende de un estricto protocolo que arranca en la sala del CECOES 1-1-2. Cuando el coordinador sanitario del SUC notifica el traslado, se activa simultáneamente al personal sanitario del área de destino en el HUC para que acuda a la pista y al equipo de Seguridad del hospital. Este último departamento tiene un plazo máximo de diez minutos para garantizar que la plataforma esté lista, lo que incluye la revisión de las condiciones de seguridad, el encendido de la iluminación y la transmisión a la tripulación de datos meteorológicos clave, como la velocidad y dirección del viento.
Además de gestionar la operatividad técnica y coordinar el contacto entre el SUC y los médicos receptores, el personal de Seguridad del hospital cuenta con formación específica para actuar ante contingencias graves. Entre sus competencias se incluye la activación y despliegue del Plan de Emergencias Específico de la Helisuperficie, diseñado para ofrecer una respuesta inmediata frente a un hipotético accidente de la propia aeronave durante las maniobras de aproximación o despegue.





