¿Qué comisiones suelen cobrarse al usar una tarjeta en el extranjero?
Para algunas personas, un viaje al extranjero supone hacer malabares con el dinero. Principalmente porque el uso de tarjetas de crédito y débito convencionales fuera de la zona euro arrastra una serie de costes ocultos.
Según las asociaciones de consumidores, pueden inflar la factura final del viaje entre un 5 % y un 8 %. Veamos algunos aspectos clave para evitar sobrecostes.
El peaje por el cambio de divisa
Cuando una compra se realiza en una moneda distinta al euro, el banco emisor de la tarjeta aplica la conversión de divisa correspondiente. En muchos casos, esta operación lleva asociada una comisión adicional que suele situarse entre el 3 % y el 3,95 % sobre el tipo de cambio utilizado.
Aunque pueda parecer un coste reducido, su impacto en el presupuesto del viaje puede ser significativo. Por ejemplo, en una estancia en la que se gasten 1000 euros en alojamiento, transporte o restauración, estas comisiones pueden suponer hasta 40 euros más del gasto inicial.
Comisión por retirar en efectivo
Si pagar con tarjeta en un comercio tiene un coste, acudir a un cajero automático fuera de España puede convertirse en una sangría económica. En este escenario, el usuario se enfrenta con frecuencia a esta realidad:
- Comisión de tu banco. Al retirar dinero en un cajero extranjero, tu entidad puede cobrar una comisión sobre el importe retirado. Si además estás fuera de la zona euro, también pueden aplicarse costes por el cambio de divisa.
- Comisión del cajero. Muchos cajeros añaden un recargo propio por utilizar sus servicios. Este coste es bastante frecuente en los aeropuertos, las zonas turísticas y destinos muy visitados, y suele mostrarse en la pantalla antes de confirmar la operación.
Conversión dinámica de la moneda (DCC)
Al pagar con la tarjeta o sacar dinero en un cajero en estos destinos, es habitual que aparezca la opción de ver el importe en euros. Aunque pueda parecer más cómodo, normalmente no es la alternativa más económica. Elige siempre la moneda local.
Si seleccionas la moneda local del país que visitas, el cambio de divisa lo realizará tu banco o la red de pago de la tarjeta, generalmente en mejores condiciones. En cambio, al aceptar el pago en euros, el comercio o el cajero aplica su propio tipo de cambio, que puede encarecer la operación hasta un 5 % más.
Cómo afectan estas comisiones al presupuesto de un viaje
A simple vista, un cargo del 3 % puede parecer poco importante. Sin embargo, al hacer las cuentas, nos damos cuenta de que ese dinero podría haberse aprovechado mejor.
Imaginemos un viaje de dos semanas a Estados Unidos con los siguientes gastos:
- 1500 euros en compras y restaurantes.
- 300 euros que se retiran en efectivo.
Varias operaciones con el cambio de divisa.
Si la entidad cobra un 3 % por pagos internacionales y un 4,5 % por retiradas en cajeros, el coste total podría superar los 55 euros en comisiones. En este tipo de casos, contar con tarjetas sin comisiones para viajar puede ayudar a reducir estos gastos de forma notable.
Además, en estancias más prolongadas, como intercambios universitarios, programas de estudios en el extranjero o viajes de trabajo, estos costes pueden aumentar de forma significativa.
Tarjetas diseñadas para viajar
Algunas entidades tradicionales ofrecen productos pensados para quienes viajan con frecuencia. Sin embargo, no todas las tarjetas funcionan de la misma manera: en algunos casos las comisiones se eliminan automáticamente, mientras que en otros es necesario activarlas previamente.
Por ejemplo, hay soluciones que no cobran o incluso reembolsan las comisiones por compras y retiradas de efectivo en el extranjero. En el caso de BBVA, los usuarios pueden activar Pack Viajes desde la app para comprar en el extranjero sin comisiones. Se trata de un servicio diseñado para reducir los gastos al pagar o sacar dinero en estos viajes.
Consejos prácticos para pagar menos durante un viaje
Cuando decides viajar al extranjero, no solo implica elegir una buena tarjeta, sino también saber que hay ciertas prácticas que te ayudarán a reducir significativamente los gastos durante el viaje. Estas pequeñas decisiones pueden marcar una gran diferencia en las comisiones y costes finales.
- Prioriza el pago con la tarjeta. En muchos destinos, sobre todo en Europa, Norteamérica y gran parte de Asia, el efectivo es cada vez menos necesario. El pago con la tarjeta suele ser más económico que cambiar el dinero en los aeropuertos o las casas de cambio.
- Evita sacar pequeñas cantidades varias veces. Si necesitas dinero en efectivo, intenta planificar las retiradas para realizar menos operaciones. Por ejemplo, suele ser más barato sacar 300 euros de una vez que hacerlo en tres veces.
- Rechaza la conversión a euros. Cuando el cajero o terminal te ofrezca pagar en euros o en la moneda local, elige siempre la última opción. Es una de las formas más sencillas de evitar sobrecostes innecesarios.
- Lleva más de una tarjeta. Es recomendable llevar al menos dos tarjetas diferentes como respaldo en caso de pérdida, robo o bloqueo. Pero también porque puedes elegir en cada momento la que tenga menos comisiones.
En definitiva, las comisiones bancarias en el extranjero siguen siendo uno de los gastos más invisibles de cualquier viaje. La clave para proteger el bolsillo reside en la previsión: entender cómo funcionan estos recargos y optar por tarjetas para viajar sin comisiones.
Una alternativa para esquivar los costes abusivos y exprimir al máximo la experiencia en el destino.







